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Lecturas recientes






Publicado el 11/ 05/ 2010 En: Reflexiones

Tener muchas ideas en la cabeza…

…puede paralizar tanto como quedarse sin ninguna.

(O como ser perfeccionista, ya que estamos.)

Publicado el 10/ 05/ 2010 En: Reflexiones, Software

Windows vs. Distribución de Linux

Lo primero que echo de menos cuando uso un Windows (cualquiera) es el tiempo de arranque de una distribución de Linux (cualquiera), lo segundo el escritorio múltiple, lo tercero los repositorios de aplicaciones completamente gratis y plenamente funcionales, lo cuarto es lo superfluo del antivirus, lo quinto la miríada de herramientas para los programadores, lo sexto el poder, si quisiera, ponerme a entender por qué hace lo que hace, lo séptimo es lo rápidamente que encuentro las cosas entre los menús, lo octavo ya no me da tiempo a echarlo de menos porque me encuentro machacando el Windows con mi distribución de Linux favorita.

Por cierto, hete aquí el netbook/lector-electrónico-y-mucho-más con el flamante Ubuntu Lucid Lynx instalado (¿no es una monería) ?:

Publicado el 9/ 05/ 2010 En: Cine/Televisión

La peli del finde

Es curioso cómo una película que tiene todas las papeletas para ser etiquetada directamente como bodrio, y de la que poco se puede decir en cuanto a argumento (podrían borrar cualquier cosa “científica” de las que aparecen con total tranquilidad), personajes y demás, puede tener momentos que hasta emocionan un poco.

La música está bien.

Publicado el 8/ 05/ 2010 En: Inclasificables

Primavera fresquita

Publicado el 7/ 05/ 2010 En: Música, Reflexiones

Lo que tiene desayunar con la MTV…

Trust is like a mirror: you can fix it if it’s broken, but you can still see the crack in that motherfucker reflection.

Lady Gaga + Beyoncé (Telephone)
Publicado el 6/ 05/ 2010 En: Inclasificables

Contradictio in terminis (VII)

(Cortesía de El Hombre Mecatrónico)

Publicado el 5/ 05/ 2010 En: Literatura

Los premios y yo

No, no es nada común que me den un premio por algo. Para empezar, es complicado si uno no se presenta a las convocatorias; para terminar, no creo que lo que yo haga llame mucho la atención (que es requisito casi imprescindible para ganar algo). Y aún así, tiene que suceder que los miembros de un jurado estén de acuerdo y les guste más que todos los demás que se presentan. Vaya, que es complicao :)

Así que éste ha venido sin yo esperarlo ni saberlo (ni haberme presentado, porque lo presentan los editores), lo cual es de agradecer porque así me han dado una sorpresa además del premio :)

El relato al que se lo han concedido no tuvo mucha repercusión en su momento, aunque yo me llevé una alegría cuando decidieron publicarlo en el nº 2 de Artifex Cuarta Época, que es una revista que admiro, y mucho más en compañía de otras estupendas obras de magníficos autores.

Recuerdo que lo escribí unas navidades, después de tener en la cabeza durante mucho tiempo la idea de hacer una versión de Cuento de Navidad, de Dickens (que debería titularse Villancico, pero las traducciones es lo que tienen); una versión en la que la historia fuera realmente lo que a mí me había parecido desde chico que era, y no lo que habían intentado vendernos a través de las edulcoradas versiones televisivas: un cuento de terror.

No sé si lo conseguí del todo, eso está a la opinión de los lectores, que pueden aprovechar aquello de que el premio es a textos publicados en Internet ;) Dejo aquí el comienzo y el enlace a la revista:

Ebenezer enarboló la pluma enérgicamente (a pesar del temblor de la edad, que convertía sus dedos en un manojo de nueces), casi con saña, se diría, y firmó el certificado de defunción… por otro año más. La extraña sensación que había despertado en su interior al amanecer le abrumaba ahora: no podía recordar cuántas veces había dado fe de la muerte de aquel mismo muerto, pero habían sido indudablemente muchas. Por eso se tragó cualquier comentario al uso ahogándolo en un áspero silencio. Por eso apretó la pluma con fuerza. Por eso casi atravesó el pulcro folio que perpetuaría su garabato tembloroso. Aunque a pesar de toda esa emoción pugnando por explotar, las cosas siguieron mal. El mundo no se percató de su rabia ni de lo absurdo de la situación que la provocaba.


Jacob había muerto, sí. Y se acercaba la Navidad, como era lógico siempre que iba terminando Diciembre. Eso no tenía nada de extraordinario si no fuera porque se había despertado siendo perfectamente consciente de que ambos sucesos se iban a emparejar antes del mediodía. Durante un instante fue incluso más allá: se preguntó si no había sabido aquello todo el tiempo, que el óbito tendría lugar en las fechas blancas. Bueno, pues no, seguro que no; había sido aquella misma mañana y no otra cuando la sensación se convirtió en certeza. Y lo había sabido no por presciencia o brujería, sino simple y llanamente porque le había parecido recordar que venía pasando lo mismo desde hacía años.


[...]


(El cuento entero está en el número de la revista que puede descargarse aquí)

Publicado el 4/ 05/ 2010 En: Reflexiones

Mi lector de libros electrónicos

  1. Tiene 8 pulgadas (frente a las 6 de la mayoría de lectores).
  2. Muestra los PDF en su formato original de manera perfecta e inmutable, incluyendo fórmulas, imágenes, tablas y sus respectivas situaciones dentro de cada página. Seré raro, pero me molesta bastante leer algo cuyos cambios de página y distribución de texto mutan dependiendo de la resolución de la pantalla. El formato en el que se edita un libro forma parte del mismo, al igual que el orden de las canciones en un disco.
  3. Permite buscar texto y muchas más cosas, a pesar de no tener pantalla táctil.
  4. Incluye wifi y, de hecho, un sistema operativo con todos sus perejiles, no sólo un cutre-explorador de archivos. Eso quiere decir que si quiero hacer alguna consulta mientras leo, sólo tengo que irme a Internet. A cualquier sitio de Internet, aclaro.
  5. Por el mismo motivo, lo puedo usar como ordenador de proyección en un aula; no sirven para eso los demás lectores.
  6. Cuesta lo mismo o menos que cualquier lector que sólo muestra libros, con lo que la relación precio/prestaciones es mucho mejor.
  7. Pesa sólo un poco más y es más o menos igual de manejable (se puede casi aplanar, y es lo bastante pequeño como para sostenerlo con las manos).

Se llama netbook, y, francamente, no veo que necesite otra cosa…

Publicado el 3/ 05/ 2010 En: Inclasificables

¿Sintomático?

Encontrado en una escuela universitaria (Los tres carteles ponen lo mismo):

Publicado el 1/ 05/ 2010 En: Inclasificables

Descanso bloguero por fin de semana

Que nunca lo he hecho, y con una semana de trabajo como la que llevo, voy a probarlo a ver :)



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