Lithographica

Un cuaderno más de Juan Antonio Fernández Madrigal

La informática del futuro

Abril23/2009

Teniendo en cuenta que cada vez hay menos asignaturas (y menos que habrá) en donde se estudie el enlace de sistemas software con sistemas físicos, que se tiende a que los ingenieros e ingenieros técnicos en informática se centren en sus mundos ideales, deterministas y orientados a objetos, donde más abajo de las ventanitas de windows no hay mucho más, y que JAVA, esa maravilla de lenguaje que eleva aún más el nivel de abstracción si cabe ocultándote incluso el sistema operativo, es el lenguaje más demandado por la industria, pues como que el ingeniero informático del futuro será igual de bueno que el del pasado para analizar, estructurar y optimizar problemas abstractos, pero me temo que lo que es tratar con cosas tangibles va a quedar cada vez más alejado de sus habilidades…

No me extrañaría que dentro de veinte años al estudiante de esto se le enchufara en un mundo de realidad virtual al entrar en primer curso y se le desenchufara al terminar el grado, para que también se olvidara de que existen cuerpos humanos que manejan, diseñan e implementan cosas con ordenadores ;P

Curiosamente, cada vez hay más sistemas informáticos empotrados en sistemas físicos (de los tangibles), incluso más que PCs de oficina o del hogar. Alguien ocupará ese nicho tan olvidado… y se admiten apuestas :)

Los investigadores necesitamos al Tío la Vara

Abril22/2009

Que conste que tras unos cuantos avatares ya comenzó oficialmente mi proyecto de investigación sobre control remoto de robots.

Perdón.

Me pudo la ilusión por un instante.

Lo que quería realmente que constara era que una institución pública como es la Junta de Andalucía, al pagar compras que hago con el dinero de ese proyecto, que sólo se usarán para procesar los tiempos de transmisión por red de información sensorial de robots (en particular un ordenador para que nuestra pobre contratada de investigación pueda computar en condiciones), PAGARÁ CANON A LA SGAE, para más inri una empresa privada que les pagará a su vez a “artistas” de lo audiovisual.

Que conste. Para que el Tío la Vara vaya corriendo a donde tiene que ir.

Hablando de Iker

Abril21/2009

No es que esté obsesionado con esta inefable persona, es simplemente que me llama mucho la atención… ¿Recordáis el episodio -hace ya tiempo- de las supuestas caras de Marte que eran obvias señales de vida extraterrestre inteligente hasta que se amplió la resolución de las mismas y el ángulo de toma y se vio que eran simples sombras de montes?

Bueno, pues haceos a la idea de que cierta sonda está explorando un planeta, y un robot teleoperado toma la siguiente instantánea sobre el terreno:

Imaginaos también que, para esa época, Iker Jiménez ya se ha hecho con la dirección de un telediario o cualquier otro programa prime-time (que no es mucho suponer viendo su trayectoria imparable), y que comenta la noticia.

Evidentemente la vida de ese planeta sería de una inteligencia asombrosa para construir tales formas (según le habría confirmado algún “experto en biología”, como él llama a su primo Manolo que vive en el campo), formaría sociedades complejas (por eso habría tantos rollos, es obvio), y seguramente tendrían un dios y estas construcciones serían un monumento a su futura venida, pues tras análisis exhaustivo y trabajo de campo (un viaje de Iker a Francia de vacaciones con una cámara de fotos) resultaría que la distribución exacta de estos cilindros blancos emularía con exactitud algunas medidas de las proporciones de la catedral de Notre-Dame.

Por supuesto, el programa sería un especial en el que habrían tirado la casa por la ventana, con una decoración espectacular; todo blanco y gente vestida extraña (los encargados de carpintería y catering del programa, disfrazados) haciendo movimientos de adoración y loa a su dios, un ser extraterrestre que habría visitado nuestro planeta y el suyo en distintas épocas y les habría proporcionado su sabiduría y datos inconfesables sobre el misterio de Fátima.

A esas alturas a Iker no le importaría mucho que alguien hubiera encontrado otra explicación más prosaica (visto vía Microsiervos).

El ejemplo Pocoyó

Abril20/2009

Hace unos días Julián Díez, editor de Literatura Prospectiva y periodista de profesión, publicaba en su blog del periódico Cinco Días un magnífico artículo sobre la absurdez de coartar las descargas a través de programas de compartición de archivos en Internet para la industria que maneja información pura (audio, vídeo, datos, etc.).

Ya ha habido mucha gente -sin poder político ni económico, eso sí- que ha dicho hasta la saciedad que compartir no es delito, sea por internet o por carta certificada, sea a dos amigos o a dos millones, siempre que no haya ánimo de lucro. La ley española, al menos, es así. Y eso está bien, porque compartiendo se crece, y se desarrolla una sociedad, y se inventan nuevas formas de obtener beneficio en base a esa compartición, y estimula la creatividad para hacer esos nuevos negocios -porque tienes millones de potenciales clientes al alcance de tu mano-, y, en definitiva, se progresa tecnológicamente mucho más rápido.

Sin embargo tienes que seguir aguantando que los que están al mando (ministros, jefes de gobierno, etc.), sigan tratando de salvar negocios obsoletos (léase la industria actual musical, por poner un sólo ejemplo, pero vendrán otras), y en particular sus enormes e hiperinflados beneficios, y no sean capaces de no ceder ante las presiones de los dueños de esos beneficios y buscar en su lugar el interés general de su país. Es un espectáculo lamentable, inmoral y, como dirían los ingleses, “disgusting”, ver a tantos políticos (no sólo en España) comportándose como si estuviéramos en los años 70 del siglo pasado, en lugar de en su tiempo: el siglo XXI, y no apoyando y desarrollando y siendo innovadores con las herramientas de su tiempo, sino, en su gran ignorancia y probablemente en su visión miope que sólo alcanza a las próximas elecciones, ocupando meramente un puesto de pelele.

Eso dejando aparte la inmoralidad de dar soporte implícito a negocios concretos, mientras que de otros ni se acuerdan, con el “más inri” de que se suponía que esto era un mercado libre y mientras las leyes básicas se cumplan los gobiernos no deberían favorecer a ningún negocio privado en particular.

Pues bien, el artículo de Julián es sobradamente interesante; no sólo porque vuelve a incidir en todo esto, sino porque expone el ejemplo de los creadores del ya mundialmente conocido -y admirado- Pocoyó, un admirable negocio del siglo XXI, que ha sabido aprovechar las descargas masivas gratuitas que permiten las redes P2P como herramienta de promoción (ellos mismos las favorecían explícitamente), lo que, unido a un producto muy bien hecho y muy inteligentemente diseñado para su “target” (los niños) y para los que manejan el dinero de su target (los padres), ha hecho que se hagan de oro vendiendo productos asociados: muñecos, camisetas, etc.

Es cierto que no todo negocio actual se presta a tener productos que cuesten dinero al consumidor asociados a una red de distribución gratuita para éste, pero también es cierto que si un negocio no encaja en los parámetros de su época, le toca desaparecer o transformarse. No hay otra: es la ley de la evolución natural del mercado. Y ni siquiera es algo malo, al igual que la evolución biológica no es mala, sino que a base de fallos y transformaciones ha conseguido llegar a producir especímenes de impresionante belleza y complejidad (póngase aquí el favorito del lector, aunque no sea el ser humano).

Leed el artículo de Julián (aquí lo tenéis). Merece mucho la pena ver tan bien explicado un ejemplo de lo que debería ser un negocio audiovisual en esta época, y no lo que algunos todavía quieren que sea, como si un empresario pudiera permitirse el lujo de exigir algo a sus clientes, y mucho menos al mercado en general.

Señores de la industria: dejen de tratar de salvaguardar sus traseros como si sus negocios, una vez montados de cierta forma, tuvieran que ser eternos (eso es todo lo contrario del libre mercado). El mercado libre tiene cosas buenas y malas, pero entre las buenas está que permite tener libertad para emprender de la manera que cada cual elija, y por tanto, de crecer sin grandes coacciones. Si realmente son empresarios, asuman su labor: ser innovadores, asumir riesgos, estar siempre por delante de la competencia, aprovechar las herramientas de su tiempo -e incluso adelantarse si pueden-; saben que eso les puede proporcionar grandes beneficios si son inteligentes. Desde luego nunca, nunca, maltraten a sus futuros clientes llamándoles ladrones ni insultando su inteligencia (que la tenemos aunque no se lo parezca). Ni siquiera usen al gobierno para eso, porque todos sabemos quién está detrás de qué intereses, y al final, en el mejor caso para ustedes, lo único que conseguirán será convertirse en subvencionados permanentes, lo que a cualquier empresario le debería dar hasta repelús, porque es la garantía de su muerte como emprendedor y de su creatividad en el mundo de los negocios.

Si no son capaces de hacer su trabajo, despídanse a sí mismos y dejen que nueva gente con mejores ideas les sustituyan y les superen. Sepan retirarse y asumir su incompetencia.

La sagrada e inamovible cultura… de unos pocos

Abril19/2009

Según la R.A.E.:

cultura.

  1. f. cultivo.
  2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
  3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
  4. f. ant. Culto religioso.

Ergo… cultura (salvo el culto religioso) es algo cambiante con la época. Por tanto… ¿qué hay que preservar aparte de lo que la propia sociedad, que es la que genera la cultura, quiera preservar? ¿Por qué, casualmente, no es la sociedad en su conjunto mediante los mecanismos de que disponga, sino unos empresarios concretos y unos gobiernos con intereses con esos empresarios concretos, los que tratan de preservar una cultura concreta -la que supuestamente producen esos empresarios, que casualmente se están quedando obsoletos por su propia incapacidad como empresarios de adaptarse a la realidad-?

¿Por qué simplemente no se empaqueta todo el sistema de producción que ya no funciona en este siglo, se guarda en un museo para la posteridad etiquetándolo como parte de la cultura del pasado siglo XX, y vamos todos inventando el futuro, que es el que traerá su nueva y propia cultura en su momento?

(Más sobre el tema el lunes)

I had driven to the scene of the accident and I sat there waiting for me

Abril18/2009

Otra del puñado de pequeñas maravillas que encierra el último de U2 (sí, también tiene bajones, que se le perdonan, porque el disco en su conjunto es el que debieron haber sacado tras el Pop, y no aquel medio disco titulado All that you can leave behind y luego el recomendable pero no del todo conseguido esfuerzo de How to dismantle an atomic bomb).

Ladys and gentlemen: “Unknown Caller” (U2, No line on the horizon) y su correspondiente letrita debajo. Aún no han sacado vídeo, ni sé si lo harán, así que relájense con la música simplemente.

(y al que no le levante el ánimo y le haga sentirse bien esta canción ya puede meterse trece gatorades entre pecho y espalda, que tampoco va a conseguir gran cosa…)


Sunshine, sunshine
Sunshine, sunshine

Oh, oh
Oh, oh

I was lost between the midnight and the dawning
In a place of no consequence or company
3:33 when the numbers fell off the clock face
Speed dialling with no signal at all

Go, shout it out, rise up
Oh, oh
Escape yourself, and gravity
Hear me, cease to speak that I may speak
Shush now
Oh, oh
Force quit and move to trash

I was right there at the top of the bottom
On the edge of the known universe where I wanted to be
I had driven to the scene of the accident
And I sat there waiting for me

Restart and re-boot yourself
You’re free to go
Oh, oh
Shout for joy if you get the chance
Password, you, enter here, right now

Oh, oh
You know your name so punch it in
Hear me, cease to speak that I may speak
Shush now
Oh, oh
Then don’t move or say a thing

Hay días que es mejor no levantarse

Abril17/2009

Y no escribir ni post minimalistas como éste. A esperar a que llegue el fin de semana, que al menos está cerca.

Hasta que salte Iker

Abril16/2009

Después de ver esto:

Ya he puesto el cronómetro en marcha para ver cuánto tarda Iker Jiménez o alguno de sus acólitos en hacer un especial sobre la creación de nebulosas por un ente superior que tiene manos (al menos una) y sus relaciones con la estrella de los Reyes Magos o el sagrado sepulcro del Priorato de Sión (a mano izquierda de la tumba de San Malaquías).

Aunque obviamente ya sabéis que he puesto esto aquí porque aún me dura el efecto del final de Battlestar Galactica ;P

[En realidad se trata de una "imagen capturada por el telescopio espacial Chandra de la NASA en la que se observa una extensa nebulosa cuya forma se asemeja a una mano humana. En la imagen de la formación estelar, que se expande a 150 años luz, pueden diferenciarse dedos azules que parecen tratar de alcanzar una nube roja", según la noticia en 20minutos]

El reloj humano

Abril15/2009

A los dieci-tantos años contamos (distinguimos) el paso de las horas, a los veintitantos, el paso de los días, y a los treinta y tantos, sólo nos damos cuenta del paso de los fines de semana.

No quiero ni imaginar a dónde lleva esta progresión geométrica (espero que sature, por lo menos, en el paso de los meses o trimestres, como mucho).

Qué gran artículo inflado -y celular- haría Punset con todo esto previa visita a alguno de sus grandes amigos premios Nobel.

Investigar y dar clases y ya si eso, pues eso

Abril14/2009

Ya está bien del rollo de que los profesores universitarios deben dedicar una parte del tiempo a investigar y otra a la docencia. Es IMPOSIBLE hacer eso. Lo digo bien alto, en mayúsculas, porque estoy harto de verlo y ya llevo los suficientes años tratando de hacerlo como para haberme dado cuenta de si es posible o no.

Para empezar, la investigación, la de verdad, la entera (no la de dirigir proyectos de investigación) te requiere tiempo completo, durante meses. Para terminar, la docencia, si la quieres dar bien, igualmente te requiere tiempo completo, durante meses, de planificación, ensayo y estudio. Cualquier mínimo cambio a una asignatura te puede hacer dedicarle tranquilamente una semanita de trabajo…

Además, si tienes la cabeza en un tema de investigación, al igual que si la tienes en un nuevo concepto que quieres insertar en las clases o estás mejorando una asignatura, no puedes cambiar a otra cosa cuando quieras, sino sólo cuando lo termines. A no ser que no te importe que te salga un churro, claro.

Así funciona el cerebro humano. Esto es un trabajo creativo, no pegar sellos, y la creatividad no se puede planificar semanalmente ni diariamente ni nada de nada. Cuando la pillas tienes que sacarle todo el jugo, concentrarte en ello durante muuuucho tiempo. No puedes tener que dejarlo a ciertas horas, o interrumpirlo durante semanas porque tienes que hacer lo contrario. ¿Cómo demonios se puede retomar una labor de investigación interrumpida durante semanas sin perder, de nuevo, semanas para ponerte al día de por dónde ibas?

Algo está profundamente mal en todo esto…

Y no he hablado de las labores de gestión.

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