Lithographica

Un cuaderno más de Juan Antonio Fernández Madrigal

Todo esto ya ha sucedido antes

Mayo17/2011

Y mientras la nobleza y el clero crecían, crecía con ellos la exención fiscal, y trataba el Estado de recuperar lo que perdía exprimiendo con mayor fuerza la bolsa de los pecheros. Los más soportaban con estoicismo el sufrimiento; muchos huían, buscando otra oportunidad más allá del océano; otros, con más arrestos, se convertían en bandoleros, prestos a recuperar por la fuerza lo que se les quitaba, y otros muchos, en fin, languidecían entre la delincuencia y la mendicidad, convertidos en pícaros, arquetipos, junto a monjes e hidalgos, de una España decadente que la Historia parecía arrumbar en las márgenes de su río imparable.
[...]
Así, la corrupción y el nepotismo devoraban ahora lo que las guerras se habían llevado antes, y los impuestos y la deuda no dejaban de crecer. De poco sirvió que el Consejo de Castilla se pronunciara contra el excesivo crecimiento de los tributos, y recomendara reducir los gastos y los cargos innecesarios que entorpecían la Administración y lastraban sus presupuestos. [...] Los consejeros del rey sólo se mostraron enérgicos a la hora de tomar decisiones que golpeaban a los más débiles de sus súbditos.

Párrafos sobre el final del siglo XVI del libro Breve Historia de España I. Las Raíces (Luis E. Íñigo Fernández, 2010).
Las negritas son mías

Democracia Real YA

Mayo15/2011

Estoy tremendamente cansado (no sólo físicamente) para moverme del sofá los dos únicos días a la semana que puedo tener algo que se parece al descanso. Soy escéptico a más no poder respecto a de que vayan a servir para algo estas protestas (y ver las últimas encuestas, donde los dos grandes partidos siguen dominando el panorama, no me hace tener muchas esperanzas en el espíritu crítico de la mayoría de la población). Intuyo que más de uno tratará de aprovechar estos movimientos para sus propios fines, pervirtiéndolos. Estoy seguro de que los medios de comunicación no les harán ni puñetero caso, a no ser que puedan distorsionarlos para sus intereses y los de quienes les mandan.

Y a pesar de todo voy a ir, porque creo que es mi obligación estar donde se dice a priori que se van a defender muchas de las cosas que creo que deberían hacerse, ya que no hay ningún partido político que las refleje.

¿Y tú?

[Update] Un par de instantáneas del evento:


Estrategias de márketing

Mayo13/2011

Una de las estrategias más exitosas de márketing, normalmente implementada en anuncios de televisión, consiste en hacerle sentir al espectador diferente, especial, más listo, hasta el puntos de que son una élite minoritatia los que llegan a entender ciertos anuncios.

Es curioso que la única estrategia de márketing político que se usa hoy en día en nuestro país consista en hacer sentir al futuro votante uno más, animal de instintos básicos, libre de la tiranía del pensar, con mítines, eslóganes y discursos elaborados (a propósito) para niños de cinco años.

Me pregunto si algún día a esta casta política nuestra tan sofisticada le dará por descubrir la estrategia elitista que lleva cosechando éxitos en los anuncios de televisión durante tantos años. Al menos no nos daría vergüenza ajena verlos de vez en cuando meter sus caretos en medio de nuestro salón…

Contradictio in terminis XIV: I+D privada

Mayo11/2011

Es curioso que en las películas los inventos futuristas que acaban fastidiando a la humanidad vienen impepinablemente de empresas privadas. Digo curioso porque llamar I+D a lo que una empresa privada dice que hace (cuando dice que hace I+D) es algo así como llamar protección social a lo que hace Zapatero: ya me explicaréis cómo se puede llamar investigar a buscar sólo inventos que den dinero (olvidando todos los demás, que normalmente son necesarios para llegar a los que dan dinero), cómo se puede llamar investigar a buscar soluciones sólo a los problemas que estén de moda en cada momento (porque si no no vende), o cómo se puede llamar investigar a dejar de lado unos fármacos que resuelven el problema porque es más rentable diseñar otros que sólo lo cronifiquen (que así se saca más pasta).

Sorry, pero por algo los artículos que publican los miembros de las empresas que dicen que hacen I+D son meramente testimoniales en la literatura científica de todos los tiempos. Y no es porque quieran ocultar sus desarrollos (que también, porque los tienen que patentar), sino porque simplemente no están a la altura de la ciencia y la técnica actuales.

Ahora, dar dinero seguro que dan. Y peligrosos, no puedo decir que no lo sean en algunos casos…

Eaolsndruitcpm

Mayo9/2011

Puede ser que algún día escriba una entrada al regresar del trabajo y me salga algo como lo de arriba, especialmente si me da por ahí un jueves del segundo cuatrimestre a las diez de la noche; pero no, esta vez no es fruto de una conexión espontánea del centro cerebral del lenguaje escrito con el plexo neuronal encargado de dar forma a las emociones primarias contra los partidos políticos.

Eso de ahí arriba es la frecuencia de uso, en perfecto orden de mayor a menor, de las letras en lenguaje escrito. No sabría decir si en castellano (creo que sí) o en inglés (pudiera ser), dado que me lo sé de memoria desde que tenía unos quince años y lo leí en un libro que había en el antiguo PRYCA (PRecio Y CAlidad) que no quería comprar por no hacer gasto y que por tanto no conservo. Ni siquiera recuerdo de qué iba el libro, pero el poder saber matemáticamente las letras que más se usan fue algo que me impactó bastante (a la vista está). Por aquel entonces no sabía nada del amigo Shannon y su teoría de la información, que da mucho juego y queda muy vistosa para este tipo de cosas.

Pues el caso es que me he acordado de esa secuencia de letras porque el otro día estaba concentrado escribiendo con el teclado, al que le empieza a fallar el blanco de las pegatinas de las teclas, y en vez de pensar, como siempre, “vaya mierda de pegatinas de las teclas”, pensé “leñes, de aquí se deduce algo”. He aquí el teclado en cuestión:

Como se ve, no sólo está el hecho de que las pegatinas son una mierda, sino el de que no todas están gastadas por igual. Las más gastadas parecen ser: e, a, s, d, i, l, m, que fue lo que me recordó el “eaolsndruitcpm” de esta entrada. También podemos ponernos técnicos y hacer una detección de bordes de esa imagen para ver dónde se detectan mejor, aunque realmente dependerá mucho el resultado del método elegido (yo lo he hecho con el operador de Sobel que viene con el GIMP), y al final creo que es más razonable fiarse de la capacidad de procesamiento de imágenes del cerebro. Esto es lo que obtenemos con el Sobel:

En fin. Que asumiendo un tiempo de uso no demasiado largo del teclado (de ahí mi afirmación de que las pegatinas son una mierda), y por tanto una incertidumbre más o menos elevada en la coincidencia de lo gastado con lo predicho teóricamente, tenemos que la coincidencia observada no está nada mal.

Mi santa me dijo luego que hay una historia de Sherlock Holmes parecida a todo esto. Qué de cosas pueden salir de una mirada perdida en medio de una labor rompeneuronas…

Atrévete a pensar, pero siempre según otros

Mayo6/2011

A veces sueño (o por qué creo que una reforma de la ley electoral no es suficiente)

Mayo4/2011

A veces sueño con que hay una manifestación popular como nunca se ha visto: de tal calibre y de tal duración en el tiempo que los dirigentes políticos y cualquier cargo público en general comienzan a apreciar más su pellejo que los intereses de los poderosos de los que son peleles. Sueño que conseguimos entre todos obligarles a firmar leyes por las que asumen todas y cada una de las responsabilidades derivadas de su trabajo, como nosotros tenemos que asumirlas por ley. Que se ven a partir de entonces obligados a pagar de su dinero el dinero que malgastan por su ineptitud, a ir a la cárcel cuando estafen a los ciudadanos, a hacer trabajos sociales cuando sus políticas lleven al paro a millones o a la miseria al país, a renunciar a sus sueldos y a sus pensiones cuando sus decisiones consigan empobrecernos, a serles arrebatados sus títulos oficiales -a los pocos que los tienen- cuando demuestren que no saben realizar aquello para lo que les habilitan, a no volver a tener posibilidad de un empleo público cuando dañen públicamente a la sociedad de forma ostensible, a llevar a sus hijos a colegios públicos de barrios desfavorecidos, o a sus enfermos a centros de salud abarrotados de personas marginadas, mientras se constate que no son iguales las prestaciones básicas de éstos comparadas con las de los demás, a rellenar miles de páginas de papeleo cuando obliguen a otros a tirar su tiempo rellenando miles de páginas de papeleo, a hacer cuadernos Rubio a tutiplén cada vez que se equivoquen con la sintaxis de una frase.

A veces sueño que hay una epidemia de raciocinio y sentido común entre nosotros y conseguimos reunirnos y ponernos de acuerdo para algo tan simple como exigir que los cargos públicos hagan bien su trabajo, y que queden escritas en la ley las penas por no hacerlo. Que es posible conseguirlo a pesar de que nos contraprogramen con ocho partidos de fútbol de los más importantes del milenio cada mes, con programas de casquería amarilla que mancha el cristal de la televisión desde dentro o con sistemas educativos pensados para crear borregos que voten por consigna y que sirvan sin rechistar a los intereses de grandes empresas que sólo buscan mano de obra barata y dócil. Sueño que logramos abrir los ojos lo suficiente, no porque lo diga yo, ni el otro, ni el de la moto, sino porque cada uno empieza a pensar por sí mismo; a pesar de que nos viertan la miel de las noticias prefabricadas de los grandes medios informativos en los párpados día sí y día también.

A veces sueño con que nos olvidamos de que “somos de” (ponga aquí su ideología putrefacta favorita) y empezamos a pensar mirando la realidad cara a cara, con la posibilidad de equivocarnos pero también con la de acertar (van juntas; es la única manera de tener la segunda).

A veces sueño que nos levantamos pacífica pero abrumadoramente y lo que logramos queda para la posteridad, por el miedo que tienen a vernos así otra vez.

A veces sueño con salidas de verdad a la trampa en la que nosotros mismos hemos dejado que se convierta esta democracia, por nuestra inacción, infantilismo y comodidad. Salidas que convierten en irrelevantes a las que nos cacarean y nos cacareamos de continuo para marear la perdiz, como la reforma de la ley electoral o el cambio a una república u otras más o menos imaginativas.

A veces sueño con soluciones imposibles.

La mayoría de las veces me despierto.

En qué se diferencia la realidad de la ficción

Mayo3/2011

En que a nadie se le hubiera ocurrido hace unos pocos años inventarse un presidente de los Estados Unidos llamado Obama al que se le concediera un premio Nobel de la Paz, que bombardeara Libia, que matara a un terrorista llamado Osama y que llamara justicia a lo que es venganza.

De cómo aprendí con el ZX Spectrum: teoría del color

Mayo2/2011

Yo con catorce años no sabía nada de teoría del color. Algún detallito que me habían enseñado en esa asignatura que entonces se llamaba “Pretecnología” (que era muy “Pre” porque no se usaba ni Photoshop ni nada para hacer las manualidades) sobre los colores “cálidos” y los colores “fríos”, pero poco más.

Entonces me regalaron un ZX Spectrum: un artilugio maravilloso que no sólo me llevó a estudiar lo que estudié y a trabajar en lo que trabajo, sino que me permitió aprender tantas cosas que me sigo maravillando de ello aún hoy. Y ya han pasado unos añitos.

Por ejemplo: el sistema de color del ZX constaba sólo de 8 colores distintos (luego empleados en ordenadores más sofisticados), a saber:

Índice Color Muestra
0 Negro
1 Azul
2 Rojo
3 Morado (magenta)
4 Verde
5 Celeste (cyan)
6 Amarillo
7 Blanco

También tenía otros ocho que eran estos mismos con brillo, y un sistema de mostrarlos en pantalla bastante enrevesado que sin embargo tenía un par de buenas ventajas: ahorraba mucha memoria (768 bytes para 256×192=49152 píxeles) y fomentaba una jartá la imaginación de los diseñadores de programas para que no se notara el tremendo pixelado de los colores. Pero ésas son otras historias.

Vista esa tabla de colores como está arriba no parece gran cosa, ni que eso suponga que un niño aprenda nada del otro jueves. Pero veamos qué pasa si añadimos el número de cada color en binario:

Índice Binario Color Muestra
0 000 Negro
1 001 Azul
2 010 Rojo
3 011 Morado (magenta)
4 100 Verde
5 101 Celeste (cyan)
6 110 Amarillo
7 111 Blanco

Fijaos qué cosa más curiosa: en binario, se puede interpretar que el número es como una serie de tres interruptores, cada uno encendiendo (si está a 1) una luz de un color “básico”, o apagándola (si está a 0). Concretamente, podemos deducir de la tabla anterior los siguientes colores “básicos” asignados a cada uno de los tres bits:

Bit Luz
0 (menos significativo, o sea, más a la derecha) Azul
1 (en medio) Roja
2 (más significativo, o sea, más a la izquierda) Verde

Visto de esta manera, está claro que si no encendemos ninguna de estas luces “básicas” tenemos ausencia total de color (=negro), si las encedemos todas tenemos el color más luminoso (=blanco), y si encendemos sólo algunas tenemos una mezcla de “luces básicas” que da otra luz que ya no es básica:

Índice Binario Color Mezcla
0 000 Negro (ningún color)
1 001 Azul (color “básico” puro)
2 010 Rojo (color “básico” puro)
3 011 Morado (magenta) Rojo+Azul
4 100 Verde (color “básico” puro)
5 101 Celeste (cyan) Verde+Azul
6 110 Amarillo Verde+Rojo
7 111 Blanco (todos los colores)

Es decir: que la mezcla de luz roja y azul da una luz morada; la de verde y azul, celeste; la de verde y roja, amarilla. Que es exactamente lo que pasa en la realidad física. En teoría del color, los colores verde, rojo y azul (ésos tan conocidos en las teles y monitores por sus siglas RGB), en el contexto de luces que se emiten con esos colores, se llaman primarios, porque no son mezcla de otros. Los que sí lo son, concretamente de dos primarios, se llaman colores secundarios, formando así una especie de operación aditiva matemática (commutativa) de los colores1.

No es poca cosa todo esto para haberlo aprendido sin darme cuenta -mientras aprendía otras muchas de las que sí me daba cuenta- y para haberme servido luego en multitud de ocasiones. De hecho, ahora recuerdo perfectamente de memoria el índice de cada uno de los colores del ZX, simplemente porque recuerdo que el azul es el 1, el rojo el 2 y el verde el 4 (potencias de dos). Como el resto son sumas de ésos, y sé que el morado es azul más rojo, su número en el ZX tenía que ser forzosamente el 3.

También recuerdo de memoria números como 16384, 6144, 768, 6912, 17, 65536, 32768, 49152, 23728-23729, 23552, 256 y otros que aprendí mientras jugaba con el Spectrum. Como he dicho antes, cada uno de ellos también tiene su historia :)



1 En el caso de la luz reflejada (que no emitida), la aditividad del color es distinta, e incluso los colores primarios cambian: básicamente, un pigmento es de un color determinado porque refleja hacia tus ojos la luz de ese color, absorbiendo el resto, así que si le añades otro pigmento que absorba luces de colores diferentes a los que absorbe el primero, tienes bastantes posibilidades de recibir en tus ojos menos luz en total: ése es el motivo por el que la mezcla de muchos pigmentos diferentes da un pigmento negro (al contrario que la mezcla de muchas luces emitidas diferentes, que da una luz emitida blanca).

Si quieres ser el mejor, sea “el mejor” lo que sea, olvídate de ello

Abril29/2011

El mejor artista no es el que tiene la mirada puesta en la posteridad, sino el que ama practicar su arte.

El científico rebelde (Freeman Dyson, 2008)
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