Lithographica

Un cuaderno más de Juan Antonio Fernández Madrigal

Corregir exámenes

Octubre13/2009

Si los alumnos cayeran en la cuenta de que corregir un examen suspenso, o sea, con aproximaciones normalmente improvisadas, erráticas y difíciles de entender, no puede sino ser necesariamente tedioso y complicado para el profesor, al contrario que corregir un examen que está aprobado o con nota, o sea, que presenta una aproximación limpia, directa y correcta al problema, lo cual es más que satisfactorio y da alegría, lo mismo dejaban de pensar la cosa ésa de que suspenden por un objetivo oculto que tenemos de conseguir más prestigio o no sé qué cuento parecido que lleva por ahí danzando desde hace décadas. Como si fuéramos nosotros los que decidimos sus notas, en lugar de ellos mismos los que hacen exámenes con errores o sin errores a los que hay que asociarles una nota. Como si no fuéramos otra cosa durante la corrección que esclavos del lápiz o del rotulador rojo (yo en particular es que ni tengo tiempo de mirar el nombre del autor del estropicio…).

Alumnos, que quede claro: deseamos con todas nuestras fuerzas (al menos yo) que estudiéis y hagáis los exámenes bien. La corrección es la más rutinaria, cansina, desagradecida y aplatanante de todas nuestras labores, así que acabar con la mente hecha un guiñapo no es precisamente la idea de lo que consideramos placentero. El interés que tenemos de enfrentarnos a un examen suspenso, como podréis imaginar, es absoluta, completa e irrevocablemente nulo.

Ikea rulz!

Octubre12/2009

Ikea mola no sólo por esas comidas de salmón con lentejas o pan de reno, sino porque cada vez que vas por allí el idioma sueco te pone tan fácil hacer una entrada chorra en el blog…

(También tiene el inconveniente de que el ticket de compra no te sirve para nada porque no sabes si es eso lo que has comprado o no, lo que fomenta la fe del cliente más que un discurso de Pepiño Blanco o de Francisco Camps).

Por ejemplo, un artículo con un target de público muy, muy específico, a no ser que traiga una bendición vaticana que ayude en el proceso de obamizaci… digo de santificación, y no nos lo hayan dicho:

O un macetero para recibir en su seno solamente gramíneas muertas (no seáis mal pensados…):

O, para finalizar, un apoyo para lienzos o análogos en el que yo no apoyaría nada que tuviera en alta estima:

La peli del finde

Octubre11/2009

Dr. Strangelove… or how I learned to stop worrying and love the bomb es una obra ejemplar en casi todos los aspectos, salvo algunos efectos especiales y el brusco cambio de ritmo del final, que lo hace demasiado precipitado y torpe. Son admirables las actuaciones de todos, empezando por el triple papel de Peter Sellers que iba a ser cuádruple -también iba a hacer de piloto del B-52- y terminando por los de George C. Scott, Sterling Hayden y Slim Pickens, la forma de convertir una situación terrorífica en comedia manteniéndola a la vez como denuncia del militarismo y de la concentración de demasiado poder en decisiones unipersonales, el perfeccionismo en los detalles (aunque la cabina del B-52 fue inventada en base a informaciones indirectas)…

Merece la pena verla varias veces (ésta es mi tercera). Incluso hoy día, cuando el temor al holocausto nuclear causado por el enfrentamiento USA-URSS ha sido sustituido por el temor nuclear causado por el terrorismo o por países inestables, ahora que los arsenales nucleares no han desaparecido sino que se han distribuido sobre todo el planeta, no está de más echarle un ojo a lo imbécil que es el ser humano y lo que se merece realmente el exterminio. Y reírse un poco de ello junto con el Dr. Strangelove. Total, estamos todos más o menos igual de tocados que él :)

Un motivo más para pensar lo que pienso de los premios

Octubre10/2009

Si Obama no ha tenido que hacer nada en especial para merecer esto, ¿a qué esperan para su beatificación?

No, no quiero (verlo)

Octubre9/2009

Por supuesto, Red Buttler lo diría mucho mejor que yo: “Frankly, dear, I don’t give a damn” (“Francamente, querido, no me importa un pimiento”).

Las matemáticas y los telediarios no se llevan bien

Octubre8/2009

Telediario de Telecinco (esa cadena para sibaritas): “el Gobernador del Banco de España advierte que la deuda está incrementándose el doble que los ingresos”.

Gobernador del Banco de España en comparecencia en el Congreso, ilustrando las palabras del presentador del telediario de Telecinco (esa cadena para sibaritas): “la deuda está llegando a crecer el 50% de los ingresos”.

Casi mejor que dejaran de incluir números y cálculos en su prosa. Más sencillo para ellos. Más fiable para los que sintonizamos su cadena por error…

La ciencia en España no necesita tijeras…

Octubre7/2009

El otro día tuve conocimiento de una iniciativa surgida en este blog para que otros muchos blogs publicaran hoy miércoles día 7 de Octubre sus razones para pedir que no se recorte el presupuesto del Ministerio de Ciencia e Innovación que ha anunciado el gobierno español, de en torno a un 15%.

Lo primero que tengo que decir es que pienso publicar una entrada (ésta) sobre ese recorte, concretamente por lo que afecta a la investigación, que es de lo que puedo hablar un poco. Por eso copio aquí el logo que han preparado en el blog mencionado y del que dicen haber comprado todos los derechos:

Una vez puesto el logo diré, por si alguna de las dos almas caritativas que suelen leer aún este blog no lo ha notado, que suelo ir bastante a mi bola (así me va), que no quiero seguir ninguna consigna, y que ése es el motivo por el que no he ido raudo a apuntarme a la lista de los blogs que iban a secundar esta iniciativa (con lo que las visitas de éste seguramente no se verán aumentadas, lástima). La máxima de Groucho “no querría pertenecer a ningún club que me admitiera como miembro” es uno de mis leit motivs, aunque aún no lo haya conseguido mantener de continuo.

En fin, al lío. Me parece una burrada, por lo que explicaré después, reducir el presupuesto que va a ser destinado a investigación fundamental, que hoy en día en España viene realizándose principalmente en Universidades y más minoritariamente en otros ámbitos. No entraré sin embargo en si es malo reducir el que va a ser destinado a lo que eufemísticamente llaman “investigación industrial” y que en realidad quiere decir ingeniería (o sea, patentes), en primer lugar porque no la considero mi labor en mi puesto actual (por más que me lo puntúen en el currículum yo no tenía intención de hacerme doctor para hacer luego de ingeniero, a no ser por diversión o docencia) y en segundo lugar porque el asunto de las patentes no lo tengo nada claro. Cómo afectan a la economía, me refiero. No digo que estén bien ni mal, sólo que ahora mismo no tengo ni idea.

Me enfocaré por tanto en la investigación fundamental, de la que sí puedo tener las ideas algo más claras. Ese tipo de investigación no tiene cabida en la economía de mercado libre. ¿Qué empresa se va a arriesgar a hacer investigación fundamental -ojo con confundirla con la I+D empresarial, de nuevo las patentes- si la investigación fundamental, para empezar y casi para terminar, puede no llevar a ningún producto? Repito aquí la cita atribuida a Einstein y mi humilde añadido, que ya colgué en un post anterior:

Si supiéramos lo que estamos haciendo, ¿cree usted que lo llamaríamos investigación?

Atribuido a A. Einstein


Si supiéramos cuándo un proyecto de investigación va a dar algún resultado bueno, ¿no cree usted que todo el mundo propondría proyectos de investigación maravillosamente productivos -y se acabarían las reservas de premios Nobel-?


Yo (nótese el mucho menor tamaño de letra)

Por lo tanto, si el Gobierno de un país no invierte en investigación fundamental, no habrá investigación fundamental en ese país. Compraremos los libros de fuera para enterarnos. Por eso es una burrada recortar ese gasto en un país que es perfectamente capaz de arrimar su hombro a la investigación fundamental mundial, o sea, de descubrir nuevas cosas sobre la realidad que quizás no se le ocurran a otros.

Pero a pesar de considerarlo una burrada, y de aquí viene mi anterior mención a Groucho, he de decir que la cosa de la investigación fundamental no depende sólo de la inversión. Es malo que reduzcan esa inversión, pero ¿hablamos mejor de cómo la emplean, de cómo la llevan empleando desde los tiempos en que no se había reducido? Quiero decir: ¿Hablamos de que un joven que comience una carrera de investigación en una Universidad tiene hoy en día una probabilidad cercana a cero de seguir dedicándose a eso una vez doctorado, es decir, una vez terminado su aprendizaje? ¿Hablamos de que habría que reformar en profundidad la educación primaria y secundaria -y de paso la actitud de la sociedad entera- para fomentar el esfuerzo, el estudio y el gusto por la ciencia, cosas prácticamente desaparecidas de este país, para así tener jóvenes investigadores preparados al máximo de sus posibilidades? ¿Hablamos de la carga de trabajo que tenemos los profesores universitarios doctores, que nos hace prácticamente imposible hacer la investigación nosotros y por tanto ésta depende de esos jóvenes que tienen un futuro como investigadores, en el mejor caso árido como el nuestro propio, y en el peor inexistente (el otro día se me partió el alma escuchando a un gran investigador a punto de leer su tesis -muy joven- afirmar con rotundidad que en cuanto entrara en la carrera docente ya sabía que no iba a poder investigar más)? ¿Hablamos de la absurdez de repartirnos el tiempo a los que ya somos plantilla entre investigación, docencia y gestión, como si la investigación dejara sitio para nada más? ¿Para qué existe la posibilidad de empezar una carrera investigadora en la Universidad si el único trabajo que vas a tener consistirá en ser profesor y gestor -gestor de diversas cosas, incluyendo proyectos de investigación, pero gestor al fin y al cabo, no investigador-? No me hice doctor para hacer sólo de ingeniero, pero mucho menos me metí para ser directivo o gestor de eventos, a lo que mis necesidades curriculares también me obligan.

Sigo.

¿Hablamos de todo el papeleo y burocracia, muchas veces absurdos e ineficientes cuando no directamente dañinos, que tenemos que hacer los que llevamos proyectos de investigación -y yo soy un novato en esto- y que a veces nos impiden dedicarnos a otra cosa que no sea gestionarlos y/o solucionarlos? ¿Hablamos de cómo a un contratado en un proyecto de investigación -titulado superior- no se le dan facilidades para realizar su doctorado -no vaya a ser que use su contrato para investigar, claro-, como sí se le dan a un becario por ser becario? ¿Hablamos por el otro lado de cómo a un becario se le trata como un simple aprendiz de trabajador en lugar de como un contratado titulado superior, haciéndole malgastar en ocasiones cuatro años de su vida porque luego no puede aprovechar toda la experiencia adquirida en la empresa privada de este país, empresa privada que no suele valorar precisamente el ser doctor, si ese titulado tiene la mala -pero cada vez más abundante- suerte de tener que irse tras su beca porque no hay sitio para más profesores en una Universidad hiperinflada desde hace décadas? ¿Hablamos de la meritocracia consistente en tener más puntos por hacer una estancia externa, la hagas mal o la hagas bien, por poner sólo un ejemplo de la meritocracia que hoy tenemos? ¿Hablamos de por qué los jóvenes investigadores tienen que superar un nivel de exigencia en esa meritocracia así como dos o tres veces más alto que el que tuvimos que pasar los de mi quinta, etc. etc.?

¿Es por tanto el recorte presupuestario, aún siendo una burrada, el problema del que hay realmente que quejarse, el meollo de la cuestión?

Sí, estoy en profundo desacuerdo con el recorte de gastos en investigación fundamental: porque el Gobierno está haciendo dejación de sus funciones (nadie más puede garantizar esa inversión). Estaría aún más de acuerdo en que, se recorte o no, se transformara toda la estructura enrevesada, ineficiente y absurda (kafkiana tantas veces) de esta sociedad sobre la que dicen que existe una carrera investigadora, lo cual es simplemente mentira en la Universidad: hay una carrera hacia puestos de profesorado, pero no investigadora. Los investigadores actúan como tales mientras son jóvenes y se dedican a sus tesis, impidiéndoseles seguir haciendo lo mismo después. ¿Nadie ve que ese sistema termina agotándose y taponándose? ¿Dónde habrá hueco para el siguiente investigador joven mientras no haya una jubilación previa de un profesor mayor?

No sé si se nota, pero no tengo esperanza alguna de que nada de esto cambie. Desde mi perspectiva personal, de hecho, qué más da que recorten presupuesto o no (mientras al menos tengan la decencia de seguir pagándoles sus contratos y becas a los que ya están contratados y becados, qué menos). Este país no cambiará de modelo productivo comenzando a generar verdadero conocimiento por el simple motivo de que los políticos que tenemos desde hace décadas (iba a decir siglos) son incapaces o no quieren hacer eso: no da votos (habría que ver por qué eso no da votos, que es el meollo del meollo de la cuestión). Sólo son máquinas de propaganda a quienes les votamos cada cuatro años o bien porque somos de tal color o bien por aquello de dar una vuelta por el colegio ése que no conocemos, a ver cómo sería para nuestros niños, si mejor o peor que el otro del barrio.

No, esas reformas estructurales que hacen falta no van a producirse en este país a menos que cambien extremadamente las cosas. Y no me llaméis pesimista: llevo viviendo en él casi cuatro décadas, que en la época de la historia humana que nos ha tocado es mucha evolución social acelerada, bien vista y un poco, quizás, entendida.

El cambio climático no tiene sentido en Málaga

Octubre6/2009

Principalmente porque no se puede distinguir del tiempo habitual que hay. A ver, aquí dicen que hace una temperatura estupenda todo el año, y es cierto… menos cuando no la hace, como por ejemplo los 50 grados (al sol; a la sombra serían unos 40 y algo) que marcan estos termómetros -los dos termómetros son el mismo- con sus líneas azules en la columna derecha, y que se quedaron allí marcados aquel verano en que se nos derritieron las pestañas. También están los inviernos gélidos en la entrada de las Escuelas de Ingenieros Informáticos y de Telecomunicaciones, aunque eso sea probablemente un efecto localizado en esos infames lugares porque como se observa en la marca azul de la columna de la izquierda de los termómetros, la noche más fría en Málaga fueron sólo 5 grados.

Pero el principal motivo por el que aquí nunca notaremos el cambio climático a no ser que se inunden los bloques de la Malagueta porque suba el mar es básicamente que la tendencia principal del clima habitual es indistinguible del ruido superpuesto a esa misma señal. En esta misma imagen que indicaba antes se puede observar cómo en Octubre, y de un día para otro, desciende la temperatura unos 7 grados, lo que nos dio un día de Agosto en otoño, mismamente. Por supuesto, del día 1 al día 2 de Octubre hubo el correspondiente ascenso de 7 grados también. A esto se le suelen añadir las lluvias, que siguen el mismo patrón de comportamiento: de repente cae una tromba que dura diez minutos y parece el trópico, y luego sale el sol y ya :)

Tu verdadero significado de renunciar

Octubre5/2009

Los que quisiéramos hacer muchas cosas tenemos un problema: el tiempo y nosotros somos finitos. Conforme vamos creciendo y nuestra finitud es cada vez más evidente se hace más claro que sólo tenemos dos opciones: a) hacerlo todo, pero mal (es imposible hacer demasiadas cosas bien a la vez) o b) dejar algunas en el camino y disfrutar de poder hacer bien las que quedan.

Dentro de los que queremos hacer muchas cosas, los que por naturaleza sentimos bastante repulsa por hacer las cosas mal, lo cual no es ninguna virtud, para empezar porque el nivel de bondad lo ponemos nosotros mismos, y para terminar porque esa repulsa suele causar una ansiedad poco deseable en caso de querer hacer demasiado, los que, como decía, disfrutamos de poder hacer las cosas como consideramos que es bien, con el tiempo que creemos correcto y con la dedicación que pensamos adecuada, deberíamos tener claro qué opción tomar.

Sin embargo, llega un momento en que te das cuenta de que en muchos ámbitos de la vida casi da igual hacer las cosas bien o mal (basta con acumular cosas hechas), y entonces te puede dar mucha rabia dejar algunas de lado con tal de actuar como tú eres. Incluso dejar algunas que podrían ser importantes para tu futuro.

En esos momentos, si paras de pensar y te arrastran los acontecimientos, corres el riesgo de olvidarte de ser tú y convertir tu vida en un mero dejar que las cosas pasen por ti, y no tú por ellas.

Entonces basta con pensar en quién realmente eres, para hacer qué cosas crees que estás aquí, y qué es realmente lo que crees que significa “tu futuro”, y no lo que puedan creer otros (aunque todo esto cuesta mucho, porque por nuestra naturaleza queremos hacerlo todo).

Durante ese tiempo de reflexión, que no suele ser corto, con suerte aprendes lo que significa realmente decir que no, renunciar, y entonces liberas un buen nudo gordiano.

La peli del finde

Octubre4/2009

Me ha gustado La sombra del poder (State of play) porque tiene grandes actores, entre los que dejan moverse a Ben Bafle, y mantiene bien alimentado en todo momento el morbo del espectador de a pie por averiguar los instrumentos concretos de la inmoralidad de corporaciones y políticos y periodistas (verdaderos ejes del mal cuando se mezclan entre ellos), y Ben Bafle no sale ni habla mucho aunque le dejen moverse, y trata de analizar (aunque no lo consigue ni casi superficialmente) cómo se consiguen realmente las cosas en nuestros estados modernos pseudo-liberales (o pseudo-socialistas), donde política, periodismo y dinero son casi la misma cosa, y la trama está bien hilada a pesar de no ser ninguna maravilla y del giro un poco brusco del final que no era para tanto, y esa trama no la estropea el único registro facial del que dispone Ben Bafle, y al final pasas un rato muy entretenido.

En fin, que aunque no sea una obra maestra ni de lejos (para el análisis a fondo de estas corruptelas corporativo-político-periodísticas pocas logran superar a Leones por Corderos), y aunque pase por delante de la cámara de vez en cuando Ben Bafle, es una película decente que se puede disfrutar mucho.

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