Enero3/2010
Esta vez ha tocado una película que no me ha terminado de gustar, a pesar de (o quizás por) las expectativas:
Enemigos Públicos se basa en dos cosas principalmente: los personajes (históricos) y lo audiovisual. Respecto a lo primero, me imagino que los retrata fielmente, porque no conozco la historia del delincuente John Dillinger, pero no terminan de convencer las actuaciones de los dos protagonistas: Johnny Depp y Christian Bale.
Lo de Bale era más o menos de esperar, porque sólo le he visto un registro facial hasta ahora (y de voz: en ésta se le escapa durante al menos una secuencia la que pone en Batman), pero del primero me ha extrañado más. Es verdad que hace mejor papel, y que la recreación de John Dillinger no se puede tachar de malísima, pero tampoco termina de convencer: sigo viendo algo del capitán Jack Sparrow a pesar del cambio de vestimenta y peinado (bueno, en ésta se peina).
Respecto al argumento no es que haya mucho: se escapa, lo persiguen, y al final… Bueno, pues eso
No tiene mucho más. Los personajes secundarios (la novia de Dillinger principalmente) tratan de darle cuerpo a la historia, algo de sustancia, pero ellos no resultan suficientes, seguramente debido al guión, para retratar ni la forma de pensar de esa gente ni sus motivaciones… En resumen: se queda corta la película.
También es verdad que hay ya un puñado de películas sobre forajidos soberbias en los aspectos en los que ésta no llega a cuajar, y que son muy difíciles de superar (como El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, donde Brad Pitt da verdadero miedo sin decir prácticamente una palabra). Lo malo de Enemigos Públicos es que parece que quisieran hacer algo profundo, pero luego se pierden entre metralletas…
En fin. La recreación visual y la banda sonora están muy bien. Memorable la canción Ten Million Slaves, de Otis Taylor:
Enero2/2010
Las patatas fritas con limón que ahora comercializa Lay’s y que mi santa considera una abominación gustativa fueron uno de los muchos inventos de un servidor, de chico, cuando, la boca hecha agua mientras comía pollo, se le pasó la mano con el cítrico amarillo y se le escurrió a la guarnición de patatas.
Aquéllas estaban más buenas y tenían menos porquerías, así que mi invento era mucho mejor que las Lay’s. Pero nadie me lo reconoce. Debido a ese rencor no mensurable (mis simpatías desde aquí para el Duende Verde y tantos otros precursores), de vez en cuando bosquejo un plan de exterminio total y absoluto de la humanidad (vulgo P.E.T.A.). Luego lo guardo en un cajón, porque en el fondo soy buena persona.
Enero1/2010
(Y enfoquen sus telescopios hacia Júpiter, por si empezara a brillar…)
Escena completa aquí.
Diciembre31/2009
Capaces de enumerar (¡en alemán!) dieciocho politonos, con sus correspondientes numeritos a meter en el SMS y las instrucciones generales, en sólo veinte segundos. Echad las cuentas
(Cortesía de la MTV germánica)
Diciembre30/2009
No estoy seguro de si la riqueza da la felicidad, pero lo que sí tengo claro es que no le da buen gusto a quien no lo tiene.
Diciembre29/2009
Adivine, en menos de dos segundos, dada una Escuela Técnica Superior universitaria en día no lectivo, qué planta corresponde a aulas/laboratorios docentes, cuál a despachos de profesorado y cuál a laboratorios y despachos de becarios/contratados de investigación:
Diciembre28/2009
Qué digo del finde. De la semana. Qué digo de la semana. De la década. Del decenio incluso.
Qué dominio del plano corto, largo, general y reusado del telediario. Qué habilidad con el guión: un continuo cliff-hanging que ni Dan Brown podría superar porque necesitaría quitar el verbo, o el sujeto, o el predicado. Qué innovación con la cámara: desde atada al eje de la rueda de una pick-up hasta atada al eje de la rueda de una camioneta. Qué interpretaciones tan memorables, de las que indudablemente se te quedan grabadas en las retinas, bien hondo. Qué indescriptible, en fin, labor de atrezzo.
No se os ocurra bajárosla de la red: alquiladla en el videoclub más cercano (el que quede en vuestra ciudad). Qué digo alquilarla: compradla. Y en formato Blue-Ray. Y no se os ocurra desprotegerla con software libre para preservar alguna copia, so delincuentes: compraos un reproductor en condiciones sólo para verla en alta definición. Y antes de verla en casa, cuando lo tengáis todo comprado, id al cine más cercano y comprad entradas para siete veces con gafas 3D.
(Y estad atentos a la edición especial, la versión extendida, el corte del director, la versión cortada especial, el corte extendido, la edición del director cortado y extendido sobre un hule, etc.)
Y esto no lo digo sólo yo: es ya vox populi.
Realmente sólo le falta que la banda sonora sea de Marta Sánchez.
Diciembre26/2009
Lo mismo nos han dado un monje de mentira que siempre apunta hacia abajo. Como lleva lloviendo sin parar días, no saldremos de dudas hasta que no escampe (mira que si deja de llover después del plazo de reclamación…).
Diciembre25/2009
Pero no, por más que grito que soy espartano, no me hacen ningún caso. Así que otro año con la gente volviéndose loca haciendo regalos… Ay, qué cruz.
En fin, por no aburrir, he aquí una simple muestra de lo que ha caído esta vez:
Creo que me quieren (más) gordo o algo así…