Lithographica

Un cuaderno más de Juan Antonio Fernández Madrigal

Diga lo que quiera que yo haré lo propio

Junio30/2010

Realmente, si la ministra de ciencia e innovación piensa que lo que le dicen los ciudadanos no es verdad, que cualquier cosa que éstos vean que está mal en realidad está bien, que somos un país verdaderamente puntero y competitivo (!) en los asuntos de su ministerio… es obvio por qué nos mantenemos como estamos: para qué va a cambiar lo que está genial.

Cositas del día a día de un investigador

Junio28/2010

Me pasan un formulario para rellenar la memoria anual del proyecto de investigación… Genial, interrupción burocrática al canto.

Bueno, no te quejes tanto, paciencia, es parte de tu trabajo, no se hace con gusto pero hay que hacerlo, peor lo pasaron en Iwo Jima… En fin, lo que uno se dice para no tirarse por la ventana cuando ya te ha pasado ene veces que tienes que dejar lo interesante por papeleo que podría estar resuelto en diez minutos si todo funcionara como debe, es decir, como no funcionan las cosas.

Comienza el emocionante proceso:

-Fichero en Word, claro. Que luego tienen que dedicar la partida de “pagar dinero para comprar licencias de software propietario” a algo. Puesto que sólo se ve bien en el MS Word, me abro máquina virtual con Windows XP para rellenarlo. Suerte que tenía instalada también una impresora virtual allí para pasarlo a PDF.

-Tras preparar la memoria y pasarla a PDF me voy a la web de la Consejería para subirla. Web caída. Mala suerte.

-Día siguiente: web en marcha. Bien. Entro en la misma con mi flamante (y por cierto cada día más lento) Firefox, me pide firma electrónica. Bien. La tengo copiada por enésima vez del fichero “que no se podía copiar a ningún lao” que me dieron cuando la pedí, y que ahora tengo replicado en máquinas virtuales, en máquinas reales, etc. Funciona, por supuesto, lo que demuestra que la increíble seguridad de una firma electrónica de chorrocientos bits se reduce a la de la clave que le pongas para exportarla.

-Selecciono año de convocatoria y entro en la aplicación web de la Consejería. No tienen apartado “memorias anuales”. Un buen rato buscando.

-Al rato veo que hay un iconito que parece ser ello, oye. Está pegado junto a todos los del día que hice la solicitud del proyecto y que no tienen relación semántica alguna, sin distinción ni nada, para que luego digan de la Web 3.0.

-Me aparece una bonita pantalla con todos mis datos y un texto “Subir formulario” (sí, he dicho texto) que abre un pop-up para subir el fichero si se selecciona un checkbox junto al mismo. Había visto formas de ejecutar una acción más enrevesadas, pero tampoco mucho.

-Subo el PDF. Como había estado un rato buscando el iconito, la aplicación web me dice que ha caducado la sesión. Firefox me enseña un cuadrado blanco si vuelvo a entrar. Reinicio Firefox. Entro.

-Me sale que el PDF está subido. Bien. Pero no firmado. Qué raro. Si había usado ya la firma electrónica para entrar… que por cierto me habían pedido tres veces en el proceso. Triple seguridad y ahora tengo que usarla otra vez para firmar el PDF. Bueno.

-Después de un rato buscando un botón para firmar, me encuentro, como antes, un icono que parece ello, oye. Pinchar iconos planos no es lo que se acostumbra a hacer para ejecutar acciones en una web, pero ya se acostumbra uno a tó.

-Pincho el icono y se me abre una advertencia de que se va a instalar un componente en el navegador. Tiemblo. Al mismo tiempo se me abre un aviso de descarga del PDF que acabo de subir, seguramente para que pueda ver si el PDF que acabo de subir es el mismo que la aplicación amablemente ha tomado de la red, pero estoy tan liado diciendo que sí a la instalación de esa cosa que no le hago caso.

-Que reinicie el navegador. Ya.

-Reinicio el navegador. Entro de nuevo en todo. Obviamente: no va. Curioso que me entere de que la cosa no va con Firefox (o mejor dicho: que sólo va con IExplorer) en los últimos pasos del procedimiento.

-Abro máquina virtual con el Windows. Repito la operación de entrada en la web con el nunca suficientemente menospreciado IExplorer (menos mal que mi firma digital estaba copiada en esa máquina virtual), repito la operación de instalación del componente, espero un rato a que se instale. Me sobresalto cuando me dice que no puede instalarse con una bonita pantalla de error HTML. Deduzco (no me preguntéis por qué ni cómo) que no tengo instalado el entorno de ejecución de JAVA en esa máquina. Festivamente.

-Me voy a la web de Sun. Ah, no, que la compró Oracle. Bueno, dónde está la cosa ésta del JAVA. Ahí. Le doy al bonito y directo botón de descarga. Tururú. Que no tengo no sé qué versión compatible. ¿De qué, del navegador, de la máquina, de las neuronas que hacen falta para matar a un político? A tomar viento. Busco todas las versiones de JAVA y selecciono la que me gusta más y la instalo en la máquina. Ah, reinicio el navegador, que a base de palos va uno aprendiendo.

-Vuelvo a entrar en la web de la Consejería. Esta vez consigo llegar del tirón hasta el momento solemne de la firma de lo que ya había necesitado una firma para poder subirse. Con tesón y valor, como Gladiator, le pego al icono de firmar. No pasa nada. Uno, en estos casos, se espera. Porque es Windows… ¿Ves? Ahí está: mensaje de “componente ya instalado”. Ignoraba que le hubiera pedido instalarlo conscientemente, pero Windows es sabio y amable y lo ha hecho por mí.

-Pos sí: abría un applet de JAVA. Después de pedirme permiso para instalar de nuevo el componente (¿no me había dicho que ya estaba?) me devuelve a la pantalla de inicio.

-Recorro de nuevo el camino hasta la firma del PDF. Esta vez no me devuelve a la casilla de salida: me vuelve a poner el texto html de error, eso sí, pero me pide certificados y firmas y le digo a todo que sí sin leerlos (así se trabaja en Windows, ¿no?).

-¡Oh, gloria! ¡Ha salido el mensaje de acción terminada! Como soy como soy, me copio el ID de transacción en un fichero TXT que guardo junto al PDF de la memoria, porque, por supuesto, no me deja imprimir esa pantalla ni almacenar ningún tipo de resguardo.

¿Tiempo total que me han hecho perder los gestores de la administración pública? Una mañana en redactar la memoria y hora y media de reloj en subir un ficherito a una web. Con lo que me pagan, la verdad es que no es que hayan tirado demasiado dinero, pero lo que tenía en la cabeza al empezar el calvario se ha desvanecido y ahora me tengo que recomponer, lo que me llevará tiempo añadido. Eso fastidia cuando uno tenía en mente algo interesante.

Ah, por si no se lo he dicho suficientes veces: gracias, gracias, gracias por estas siempre fascinantes experiencias. Y ya que estamos, ¿no podrían poner un apartado en los baremos de acreditación acerca de la superación exitosa de las mismas? No les cuesta nada, sería igual de arbitrario que todos los demás apartados de los baremos, y al menos sentiríamos que esto que nos obligan a hacer para perder el tiempo tiene algo de sentido…

Psicofisiomárketing

Junio22/2010

Vale, la psicofisiología no es lo mismo que la psicología fisiológica (ver mismo enlace). Cuando te explican por qué hasta le ves sentido. Pero que me convenzan de que no surgió todo de dos áreas de investigación que querían vender la misma moto en dos mercados distintos…

La declaración de la Alhambra

Junio7/2010

A medidados de Mayo, la FECYT, que como se puede observar en su web es una fundación dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España, se gastó dinero público en reunir a 50 expertos internacionales (hoy en día le pegas una patada a una piedra y salen 100 expertos en una cosa y otra, así que no tiene demasiado mérito ser experto) para discutir cómo hacer que las publicaciones científicas sean de acceso abierto para todo hijo de vecino, cosa lógica pero que no termina de cuajar a pesar de que es tan fácil como publicar los artículos, por poner, en el blog de uno mismo.

Si me hubieran pagado a mí cincuenta veces menos de lo que se han gastado, o, preferiblemente, si me concedieran a cambio un año libre de toda preocupación que no sea la investigación para poder desarrollarla de una buena vez en paz, les hubiera dado la solución definitiva a su problema, incluso amablemente:

Basta con que en los currícula de los investigadores que son evaluados para conseguir una plaza o un incentivo tenga el mismo peso una publicación “open” que una tradicional, cosa que, por cierto, sería facilísima de llevar a cabo por los mismos políticos que fomentan un encuentro como éste.

Mientras que nuestras posibilidades de futuro profesional, decididas por estos políticos y sus asesores, pasen por publicar en las revistas tradicionales, pueden estar seguros de que todas nuestras horas de trabajo son tan valiosas (y difíciles de conseguir para nosotros) que no van a estar dedicadas a poner un texto en una edición abierta que no sirve prácticamente de nada en el currículum y que automáticamente invalida la posibilidad de publicarse en un medio tradicional.

Ah, claro, no me había dado cuenta: si hicieran lo que les propongo el pedazo de negocio editorial de las revistas tradicionales, para las que por cierto todos los científicos -revisores/autores- trabajan absolutamente gratis, se iría al garete. Y… ¿de dónde me creeré yo que viene el que sea en esas revistas tradicionales, revistas que son adquiridas y pagadas con dinero público por las bibliotecas universitarias de todo el mundo, donde nos exigen publicar a los investigadores los mismos políticos que gastan dinero en esta reunión de expertos?

Si es que tengo la cabeza medio ida ya.

He de aclarar, que luego la cosa se lía, que esta entrada no discute ni el prestigio ni la calidad que pueden tener esas revistas tradicionales frente a las “open”. Sólo trata de arrojar un poco de luz sobre la hipocresía y la forma de gastar dinero que tienen los que nos gobiernan, con el único fin de aparentar que hacen algo con su tiempo. Hasta le han puesto un nombre tan rimbombante como “Declaración de la Alhambra” a las conclusiones de esa reunión. Para que parezca algo.

Pero comprobad, comprobad, en el enlace de arriba, la increíble concretitud de esas conclusiones: de aquí a un par de semanas tenemos arreglado completamente el asunto, seguro.

Creando vida a pesar de la presente

Mayo24/2010

Hace unos días se publicó la noticia de que se ha sintetizado por primera vez un organismo celular autorreplicante -usando el “cuerpo” y parte del ADN de una bacteria-. El avance, desde el punto de vista científico, es tan impresionante como la primera clonación. A mucha gente le entra miedo, por tanto, sobre todo -dejando aparte a las instituciones religiosas, que tienen miedo de todo lo que ponga en peligro sus dogmas- por la lógica posibilidad de crear seres que no se sepa qué efectos pueden tener una vez inmersos en la biosfera terrestre, ya que estamos muy lejos de comprender las interrelaciones entre todos los componentes de la misma, por no hablar de los dilemas éticos y morales, también lógicos, que surgen cuando uno piensa qué estatus podrían tener esos seres dentro de la consideración que le damos a las distintas especies.

Yo digo que me da igual. Francamente, si surgen problemas no será (nunca fue) en los inventos ni en los descubrimientos ni en la ciencia ni en la técnica… ni en otra cosa que no seamos nosotros mismos. Si no la cagamos porque algún irresponsable cree una especie nueva que ponga patas arriba nuestros ecosistemas, será por ser tan irresponsables de permitir que algún inepto obtenga demasiado poder.

Contra nuestra propia imbecilidad, las prohibiciones, las normas, los dogmas, las leyes… son como soplar en un incendio…

Dexterity

Abril30/2010

Estando tan claro que hay especies animales como los delfines que no han podido desarrollar herramientas por carecer de manos (construir y usar herramientas es algo básico para modificar el entorno y disparar la inteligencia), llama la atención la cantidad de robots llamados “inteligentes” que sólo pueden ir de un lado a otro, sin cambiar prácticamente nada de lo que les rodea, por tener sólo cuatro ruedas…

Exposición de robots en Granada (bitácora resumida)

Abril12/2010

Hasta el 4 de Mayo estará abierta en el Parque de las Ciencias de Granada la Ventana a la Ciencia dedicada a la robótica (“Esclavos cibernéticos”). Como siempre, mucho trabajo de muchas personas que resulta muy difícil de hacer visible para el público en general: en robótica lo primero y casi lo último que se ve es la apariencia externa del robot y su interacción con el usuario, que no es lo más importante durante la investigación…

En cualquier caso, ver las caras de los niños (y los no tan niños) pegadas a los cristales con los ojos como platos no tiene precio :)

Aquí abajo dejo un recorrido fotográfico por el making-off del asunto. Todo empezó con un viaje rápido, justo tras terminar las clases, a la capital de Sierra Nevada:

Concretamente hasta el Parque de las Ciencias:

Donde dejamos las cosas. Al día siguiente comenzó el montaje:

Y las primeras pruebas:

El resultado final puede encontrarse ya en la prensa, en forma de fotos y vídeos.

Yo salgo poco porque a) iba de ayudante de segunda, lo cual es infinitamente más divertido, b) estaba al otro lado de la cámara del móvil cuando se perpretaron las fotos anteriores y c) a ratos me iba a intercambiar pareceres con mi amigo Carlos:

La regla de los diez años

Abril9/2010

Dice un estudio científico bastante conocido (aquí hay una copia para los curiosos -5.3 Mb-) que hacen falta diez años de dedicación completa a cualquier cosa para conseguir ser un verdadero experto en ella. Me parece razonable. También se encuentra como conclusión del mismo que el tesón es más importante que las capacidades con que uno cuente al nacer. Totalmente de acuerdo.

Pero lo que no se dice en ese documento, a pesar de que algunos lo interpreten así, es que tras alcanzar el nivel de experiencia de diez años se consiga el éxito (entendido como popularidad). Aun si fuera cierto, ¿a dónde va a parar eso cuando a) te importa un pimiento tener éxito (entendido como popularidad) y/o b) te gustan tantas cosas que no dispones de diez años que dedicarle a cada una (y tan feliz que eres sin dedicárselos, añado)?

Una de las explicaciones más claras acerca de la relatividad especial

Abril5/2010

[...] la velocidad combinada de cualquier objeto a través del espacio y del tiempo es siempre exactamente igual a la velocidad de la luz. [...] Cuando el automóvil aparcado que usted está observando se pone en marcha, lo que realmente está sucediendo es que algo de su movimiento total a la velocidad de la luz se desvía de movimiento a través del tiempo a movimiento a través del espacio, manteniendo invariable el movimiento total combinado. Tal desviación de movimiento significa incuestionablemente que el movimiento a través del tiempo se frena [y por tanto, cualquier reloj que se mueva con el coche -en su interior, por ejemplo-, marchará más despacio, aunque a la velocidad de un coche ese enlentecimiento sea inapreciable; en el caso extremo, si un objeto se mueve a la velocidad de la luz por el espacio -el fotón-, ha gastado toda su velocidad en el eje del tiempo, así que, si llevara un "reloj", éste estaría detenido: los fotones nunca envejecen].

El Tejido del Cosmos (Brian Greene, 2004)

El verdadero motivo por el que se pusieron en serio con el problema del SLAM (localización y construcción de mapas simultáneas) en robótica móvil

Abril1/2010

Surprisingly enough, most buildings do not comply with the blueprints generated by their architects [Sorprendentemente, la mayoría de los edificios no concuerdan con los planos generados por sus arquitectos]

Probabilistic Robotics (S. Thrun, W. Burgard, D. Fox, 2005)
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