Haciendo el bestia buena gente
Nada mejor que los buenos, viejos tiempos de los 70, tan bien reflejados en Life on Mars:
- Gene Hunt: I think you’ve forgotten who you’re talking to.
- Sam Tyler: An overweight, over-the-hill, nicotine-stained, borderline-alcoholic homophobe with a superiority complex and an unhealthy obsession with male bonding?
- Gene Hunt: You make that sound like a bad thing!
Ay, que poco durarían algunos (no sé por qué, estoy pensando en los profesionales de lo políticamente correcto) si tuvieran que volver a cierta época…
¿Quién vigila a los guionistas?
El cómic Watchmen no se distingue precisamente por la calidad de su parte gráfica (que no está mal, pero es de lo más normalito), sino por su guión, que es el motivo fundamental por el que muchos lo consideran una obra maestra.
Así que tras la primera mitad de la película homónima la impresión fue: anda, otro Peter Jackson adaptando un escrito de la forma más fiel posible (no hacía falta, ni era necesario, adaptar la parte gráfica). Qué bien le está quedando porque, por supuesto, el escrito era buenísimo.
Cuando los Watchmen de la peli comenzaron a comportarse (eso sí, poco a poco) en superhéroes (son sus pataditas supermegapotentes y tal) la impresión fue: bueno, sigue siendo fiel al guión, pero… ¿es que era Watchmen un cómic de superhéroes?
Cuando la escena en que el Dr. Manhattan hace llorar a su novia en Marte se queda en algo prácticamente incomprensible y luego van y le cambian el final a la historia y todo lo enfocan en que uno de los superhéroes (con grandes capacidades físicas, porque sí) quiere dominar el mundo, convirtiéndose en supervillano, la impresión fue: esto… ¿y dónde se han dejado la idea esencial del cómic?
Al salir del cine la conclusión fue: psé. Menos mal que a Roscharch no lo han roto mucho.
Gran Torino
Por una parte…
- Emociona
- Es interesante cómo trata la situación del choque de distintas culturas, metiendo dentro el racismo (por ambas partes)
- También está bien retratada la mierda de vida de una familia americana que en realidad no es familia
- Es bonita
Pero por otra…
- Los diálogos no son demasiado buenos.
- NO LA VEÁIS DOBLADA. LA DESTROZAN
- La resolución de algunas situaciones no está desarrollada bien; simplemente el guionista quería que pasaran así, no era por la propia realidad de los personajes y sus vidas
- Los actores no son muy buenos. Especialmente el cura sobra por completo (también por culpa de los diálogos tan tontos que le ponen).
En mi opinión: una película aceptable.
The Big Bang Theory
Si aún no habéis visto esta serie, no sé a qué estáis esperando…

Rock, paper, scissors, lizard, Spock. It’s very simple. Look — scissors cuts paper, paper covers rock, rock crushes lizard, lizard poisons Spock, Spock smashes scissors, scissors decapitates lizard, lizard eats paper, paper disproves Spock, Spock vaporizes rock, and as it always has, rock crushes scissors.
Sheldom Cooper, The Lizard-Spock Expansion (S02-E8)
They live (Invasión L.A.)
Curiosa película de los años 80… A ver, es mala, no lo vamos a negar, pero para ser de esa época, es un maravilloso ejemplo de cómo montar con un par de dólares una película de ciencia ficción que se deja ver (no creo que se gastaran mucho más). Y hasta tiene partes seriamente trabajadas. Yo la pondría como ejemplo de aprovechamiento digno de los recursos en cualquier curso de cine…
En ciertos aspectos, además, tiene un toquecillo a Philip K. Dick que me enganchó definitivamente

Soy pequeño pero valiente
¿A ninguno de los guionistas del anime de Bola de Dragón Z o autores del correspondiente manga se le ocurrió que resolver las tramas en base a incrementar indefinidamente la potencia de los contrincantes era un recurso un pelín (sólo un pelín) limitado, además de idiota?
¡¡Por diossss que disuelvan en ácido de una vez al dichoso Bu!!
(Lo siento, desde que no tenemos la inefable MTV alemana, no echan nada mejor en la tele a la hora del desayuno. Además, me ha dado una astenia mu tonta en pleno mes de Enero)
Quemar después de leer
Tenía muchas ganas de echar un buen rato viendo hacer el tonto a George Clooney y Brad Pitt. Había muchas posibilidades: un guión de los Coen, verla en V.O.S., Frances McDormand, John Malkovich y Tilda Swinton en el reparto, unos avances publicitarios bastante conseguidos…
Así que me decepcionó.
Quizás no podía ser de otra forma, por las expectativas creadas, pero la verdad es que por más vueltas que le doy sigo sin ver dónde está la gracia…
Es cierto que tiene escenas que son un puntazo >>>SPOILER<<< (John Malkovich, cuando le echan del trabajo por su problema con la bebida y contesta: “tú eres mormón; en comparación contigo todos tenemos un problema con la bebida”, por ejemplo) >>>END-SPOILER<<<. Pero eso no basta para ganarse al espectador.
El guión es sólo un conjunto de miniparodias no del todo conseguidas, y desde luego, no del todo hiladas para formar una historia, además con un final incompleto. George Clooney y sobre todo Brad Pitt sobreactúan que da gusto (es normal en ellos; quizás sólo se salvan en la serie de Ocean’s y en el Asesinato de Jesse James), pero hasta el punto en esta ocasión de que no logran hacerse creíbles como idiotas. La película pretende ser una parodia de los servicios de inteligencia, pero la trama está tan ofuscada que no logra dejarlo claro…
Hay una regla de oro del humor:
Si una escena puede ser interpretada por el espectador como totalmente seria o totalmente humorística, entonces es que no es humorística.
Y eso pasa bastantes veces a lo largo de la película.
En fin. Debemos vivir tiempos no sólo de crisis económica, sino creativa (en la música ya vamos yendo mal desde hace un año por lo menos…)
Qué mala era la MTV alemana…
… que sintonizábamos analógicamente antes de poner la TDT. Qué hartura de hip-hop, de repeticiones durante meses de lo mismo (a eso de mitad de año ya cambiaban los vídeos), de anuncios de politonos en alemán (“drai drai drai drai drai” o algo así) en los que la voz en off se molestaba en enumerar hasta veinta y treinta politonos en cada anuncio, de grupos y cantantes de la tierra atrasados veinte años musicalmente…
Pero ahora la echo de menos. Porque ahí descubrimos antes de que se promocionaran en España (algo bastante útil para quien no tiene tiempo de estar al tanto como cuando era jovencillo) bastantes cosas interesantes, aunque quizás algo poppies: Franz Ferdinand, Natasha Bedingfield, Maroon Five, A Fine Frenzy, Peter Heppner, Wir Sind Helden…
Encima el sintonizador de TDT satura los colores, la mayoría de las cadenas son una caca (vamos, todas), y el renderizado de subtítulos no funciona.
Así que me voy a desahogar hoy poniendo algunos vídeos de esa época dorada en que la MTV alemana nos acompañaba los desayunos… (otro día hablamos del último hara-kiri que se está haciendo la industria musical eliminando la posibilidad de insertar vídeos de youtube fuera de youtube).
Callejeros del Cuarto Milenio
El programa de ayer día 1 de Callejeros más bien debía haberse llamado autopisteros. Eso de ver de seguido a tanta gente que vive entre el superlujo y que no dice “aquí está la vajilla, aquí la encimera de acero inoxidable”, sino “aquí la chaina, aquí el inox (o sea)”, es impagable y enriquecedor para el espíritu. En serio. Aprende uno mucho. Una de las pocas dudas que me quedaron es cómo puede ser que haya tal densidad de gente superrica que tenga el cerebro derretido; anduve un rato teorizando (que ya sabéis que me gusta un rato) sobre la psique humana y si tal efecto se debería a que habían nacido en el seno de familias con liquidez cerebral intrínseca, o si era un atributo adquirido con el roce continuo con el talonario. Obsérvese que la primera opción termina en el famoso punto sin retorno de “la gallina o el huevo”, porque alguien alguna vez tuvo que no ser rico antes de serlo (digo yo), y la segunda atrae nuevos engimas, dada la asepsia de la celulosa de un talonario.
En cualquier caso no terminó ahí mi gozo. El inefable Iker Jiménez en su indescriptible Cuarto Milenio (este hombre no se ha dado cuenta de que el homo sapiens lleva ya algo más de cuatro milenios en este planeta) terminó de entretenerme la noche. Inenarrable gastarse la pasta gansa en montar un decorado tipo abadía (con sus monjes escribanos y todo… ¿serían los guionistas, los carpinteros, los maquilladores del programa, hábilmente ocultos en capuchas marrones? Eché un rato tratando de verles el semblante, inútilmente), más efectos 3D de postproducción, para presentar durante media hora las profecías de San Malaquías sobre los papas y luego que todos tus invitados con la excepción de tu propia mujer se dediquen a echar por tierra sin piedad no sólo las supuestas profecías sino la misma cualidad santa del susodicho. Creo que el pobre Iker pudo decir “Buf” y “Gulp” mientras pasaba la palabra de uno a otro. Eso sí, aparentemente no se despeinó. Total, lo importante es el misterio, no que sea verdad o no.
Por eso gustan tanto las cadenas jóvenes (Cuatro y La Sexta), por los programas de humor que emiten. Deseo larga vida al del milenio equivocado, y que los de Callejeros reconozcan de una vez que van a tener muchísima más audiencia con Borja Jonathan que haciéndonos conscientes de la miseria de los homeless (que diría la que vendía yates de lujo en el puerto de Barcelona).
Por supuesto no me estoy olvidando de los informativos: esas irresistibles arengas de Iñaki, aderezadas con los debates políticos del canal de Intereconomía, ahora que tengo TDT…






