(premisa 1):
Las personas inteligentes y honestas suelen cuestionarlo todo y muestran abiertamente sus dudas.
(premisa 2):
Los políticos no suelen durar demasiado en su puesto si cuestionan sus doctrinas o comentan en público sus dudas.
(deducción):
Las personas inteligentes y honestas no suelen durar demasiado en un puesto político.
(corolario):
Salvo excepciones, quienes llevan mucho en política o no son personas inteligentes o no son personas honestas.