La pila de libros (II)
Terminado un año cercano a lo horribilis en bastantes aspectos, siempre es bueno echar la vista atrás y ver qué hemos hecho y reflexionar al menos un femtosegundo sobre ello.
Ya.
De todo lo hecho, hay una cosa que ha quedado registrada más de un femtosegundo, gracias a BIBLION, y que me gusta poner aquí para la posteridad: lo que leí este año.
La cosa se ha mantenido como años anteriores, aunque no leí tanto como en 2008 (falta de tiempo, vaya usted a saber por qué) pero lo compensé en Agosto, que no hice otra cosa más que leer
Además se me juntó con leerme libros que ya tenía leídos (para la columna “Revisitando” de Literatura Prospectiva), lo que no contribuyó precisamente a disminuir la pila de libros pendientes… El resultado es que la susodicha no ha cambiado mucho desde la del año pasado, ni de tamaño (he podido mantener controlada mi adicción a pesar de comprarme más de uno y más de dos) ni de aspecto (aún sigue habiendo viejas glorias que se resisten a caer por las noches).
No pienso proponerme para el año nuevo acabar con esta pila. Lleva conmigo, aunque cambie unos títulos por otros, desde hace dos lustros mínimo, y no es cuestión de perder la buena costumbre de disponer en casa de una pequeña librería portátil de la que seleccionar lo que más apetezca en cada momento.
Eso sí: ¿la cambiaré en 2010 por un pequeño pendrive o un disco duro…?






