Si piensas, no veas la tele

      No Comments on Si piensas, no veas la tele

Esta tarde he pillado durante unos minutos el deleznable programa “De buena ley”, casualmente emitido por esa cadena famosa por su calidad y ética, TeleCinco. Es que a la hora de comer ya casi ni los telediarios molan (se repiten uno a otro, cada cual tirando para el lado que le interesa, y al final verlos tan limitados y sectarios aburre), así que va uno haciendo zapping y de repente se encuentra cosas como ésta…

En el programa se presentan dos actores, digo personas, que tienen un conflicto, se lo describen a un abogado que recuerda a un profesor de secundaria vestido de luto (con todos mis respetos a los profesores de secundaria), y luego el susodicho abogado se retira a deliberar (cosa que en la vida real sólo hacen los jueces, pero bueno) mientras dos presentadores van administrando con habilidad diversas pullitas entre el público para animar un diálogo de besugos, digo debate. El público está formado por una parte de niñatos, otra de niñatos vestidos de corbata y gafas a juego, y otra de niñatos calvos y de chaqueta (también hay más gente, supongo que normal porque no intervienen en las discusiones). Los niñatos empiezan a hablar como en una reunión de vecinos (les falta tirarse las corbatas, las gafas y las chaquetas unos a otros), talmente como si les estuvieran pinchando en las gónadas cada vez que les pasan el micrófono (¿estará electrificado?).

Cuando eso lleva un rato y al profesor de secundaria, digo al abogado, le ha dado tiempo a consultar en la wikipedia la legislación que se aplica y en google algún refrán que no tiene ni pies ni cabeza, sale otra vez y dice su sentencia seguida del refrán que no tiene ni pies ni cabeza, y luego pega un martillazo y se va y se acaba el programa.

Hoy ha sido especialmente lamentable, porque uno de los actores, digo personas en litigio, era una muchacha que había sido dada en adopción desde muy chica, y el otro su hermano (o hermanastro, no recuerdo), que había ido allí a pedirle que le pasara una pensión a su madre biológica todos los meses, porque estaba enferma. La actriz, digo la otra persona en litigio, no estaba dispuesta a pasar pensión alguna por la simple razón de que ni siquiera conocía a su madre biológica y (es lo único de sentido común que escuché en todo el programa) una madre no es madre por parir, sino por cuidar y querer.

El abogado le ha “obligado” a pagar la pensión según no sé qué ley. Espero que haya sido un fallo de la wikipedia, porque si no la justicia española tiene exactamente la fama que se merece.

Y telecinco también, sin duda.

Facebooktwitterredditlinkedintumblrmail