Publicado el 6/ 01/ 2009 En: Literatura

La pila de libros

Hay quien tiene vicios de humo, de bebida, de cine, de fiesta, de conciertos, de viajes, de deportes… Y estamos también los que nos cuesta quitarnos de leé :-)

Esta es la pila que llevo acumulada desde la noche de los tiempos y que no he sido capaz de eliminar. Más o menos cuento 60 libros, o sea, que no la consumiré este año. ¿Seré capaz de contenerme y no aumentarla todavía mas…? Como dicen los HdS en “Apuesta por el Rock’n'roll”, “te diré que apuestes por mi derrota”.

Publicado el 5/ 01/ 2009 En: Música, Varios/Inclasificables

La noche (y el día) de los niños

Publicado el 4/ 01/ 2009 En: Software, Utilidades

Los lenguajes de programación más populares

Que no quiere decir mejor diseñados (como se ve por la buena posición de esa cosa que se llama VisualBASIC), ni mejores para ninguna aplicación en particular, pero que da una idea de las necesidades de la gente a la hora de desarrollar proyectos software.

Los datos de las figuras inferiores son del índice TIOBE de Diciembre de 2008, y de las tendencias durante los últimos años.

Aún me asombra que JAVA siga en primer lugar (es un asombro subjetivo, porque JAVA no me gusta nada), que los lenguajes más antiguos estén en puestos más que decorosos (C por ser el más eficiente y cercano al hardware dentro de los de alto nivel, COBOL me imagino que por el parque de software preexistente en ese lenguaje, ¡Logo!, etc.), y la impresionante acaparación de puestos para lenguajes dinámicos y de script (lógico hoy en día pero que no tendría ningún sentido haberlo supuesto hace poco más de diez años).

En cualquier caso, está claro que JAVA y C juegan en la categoría de los superguerreros del espacio, C++, PHP y esa cosa que se llama VisualBASIC se defienden dignamente, y el resto… bueno, había que rellenar 20 puestos :-)

Publicado el 3/ 01/ 2009 En: Utilidades

Hábitos de lectura

Al registrar libro en BIBLION se pueden obtener interesantes conclusiones sobre hábitos de lectura. Según las estadísticas de mi biblioteca personal (figuras inferiores), este año he leído 48 libros (el año pasado fueron 40), curiosamente más en Noviembre y Diciembre que en verano (este Agosto estuve liado con una novela, que son los períodos de tiempo en que me permito no leer), la mayoría de divulgación o ciencia-ficción, y los Jueves, por algún extraño motivo, no suelo terminar tantos libros como los otros días de la semana :-O

Publicado el 2/ 01/ 2009 En: Cine/Televisión

Callejeros del Cuarto Milenio

El programa de ayer día 1 de Callejeros más bien debía haberse llamado autopisteros. Eso de ver de seguido a tanta gente que vive entre el superlujo y que no dice “aquí está la vajilla, aquí la encimera de acero inoxidable”, sino “aquí la chaina, aquí el inox (o sea)”, es impagable y enriquecedor para el espíritu. En serio. Aprende uno mucho. Una de las pocas dudas que me quedaron es cómo puede ser que haya tal densidad de gente superrica que tenga el cerebro derretido; anduve un rato teorizando (que ya sabéis que me gusta un rato) sobre la psique humana y si tal efecto se debería a que habían nacido en el seno de familias con liquidez cerebral intrínseca, o si era un atributo adquirido con el roce continuo con el talonario. Obsérvese que la primera opción termina en el famoso punto sin retorno de “la gallina o el huevo”, porque alguien alguna vez tuvo que no ser rico antes de serlo (digo yo), y la segunda atrae nuevos engimas, dada la asepsia de la celulosa de un talonario.

En cualquier caso no terminó ahí mi gozo. El inefable Iker Jiménez en su indescriptible Cuarto Milenio (este hombre no se ha dado cuenta de que el homo sapiens lleva ya algo más de cuatro milenios en este planeta) terminó de entretenerme la noche. Inenarrable gastarse la pasta gansa en montar un decorado tipo abadía (con sus monjes escribanos y todo… ¿serían los guionistas, los carpinteros, los maquilladores del programa, hábilmente ocultos en capuchas marrones? Eché un rato tratando de verles el semblante, inútilmente), más efectos 3D de postproducción, para presentar durante media hora las profecías de San Malaquías sobre los papas y luego que todos tus invitados con la excepción de tu propia mujer se dediquen a echar por tierra sin piedad no sólo las supuestas profecías sino la misma cualidad santa del susodicho. Creo que el pobre Iker pudo decir “Buf” y “Gulp” mientras pasaba la palabra de uno a otro. Eso sí, aparentemente no se despeinó. Total, lo importante es el misterio, no que sea verdad o no.

Por eso gustan tanto las cadenas jóvenes (Cuatro y La Sexta), por los programas de humor que emiten. Deseo larga vida al del milenio equivocado, y que los de Callejeros reconozcan de una vez que van a tener muchísima más audiencia con Borja Jonathan que haciéndonos conscientes de la miseria de los homeless (que diría la que vendía yates de lujo en el puerto de Barcelona).

Por supuesto no me estoy olvidando de los informativos: esas irresistibles arengas de Iñaki, aderezadas con los debates políticos del canal de Intereconomía, ahora que tengo TDT…

Publicado el 1/ 01/ 2009 En: Música

Y llega 2009 (no olviden retrasar un segundo)…

Publicado el 31/ 12/ 2008 En: Reflexiones

De los que destacan

Entre las personas que destacan en la vida, podemos distinguir dos clases: los que enfocan y los que desenfocan.

Las personas que enfocan son muy buenas, o destacan, en una sóla cosa. Por ejemplo, tenemos a deportistas muy buenos de una disciplina determinada, o a músicos muy buenos de un estilo determinado, o a científicos muy buenos en una línea de investigación determinada. Los que enfocan son normalmente muy populares, puesto que es muy fácil conocerlos (sólo hay que mirar a un sitio), y como las redes sociales suelen ser libres de escala (de lo cual tengo pendiente un post), una vez destacan no tienen más que seguir siendo visibles para que su popularidad aumente. De hecho, si quieres ser popular o destacar por algo, mejor que seas de los que enfocan.

Las personas destacadas que desenfocan, por el contrario, son mejores que la media en más de una cosa, normalmente en muchas. Seguramente no lleguen a tener tan buenos resultados como los que enfocan en cualquiera de las líneas que emprendan, pero los suelen tener bastante mejores que la mayoría de la gente, así que uno podría distinguirlos si se pusiera a ello. Son personas que suelen tener una vida más rica, también más sensata (por la diversidad que integran y que deben hacer coherente) que los que enfocan.

Las personas que enfocan pueden admirar a las que desenfocan, porque los que enfocan, en la mayoría de los casos, no suelen ser tan buenos más que en lo suyo.

Las personas que desenfocan pueden admirar a las que enfocan, porque los que desenfocan no suelen ser populares (para conocer a uno tienes que fijarte en muchos campos), y a su capacidad para estar tanto tiempo dedicados a la misma cosa.

Es curioso fijarse en la Web, en la literatura, en la tele… en cualquier ámbito en el que la popularidad de las personas es un parámetro esencial, y ver cómo los que consiguen esa popularidad son en la inmensa mayoría de los casos gente que enfoca. ¿Quieres ser popular? Quizás enfocándote en algún asunto concreto lo consigas. Por supuesto tendrás que ser bueno en ello. Tendrás que conseguir escribir libros de un tipo concreto que gusten a la gente, o tendrás que dedicar tu vida a resolver un problema científico que sea fundamental para una comunidad entera, o tendrás que ser capaz de aparecer en todas las televisiones diciendo el mismo tipo de chorradas (que llamen la atención); pero cuidado: no todo el mundo vale, aunque algunas de estas cosas parezcan fáciles.

No tiene por qué ser cierto que haya más gente enfocada que desenfocada. Hay que tener en cuenta que los segundos son más difíciles de ver…

Publicado el 30/ 12/ 2008 En: Reflexiones

De la entropía al mito

Hay varios paradigmas del dualismo explorados ya hasta lo verdaderamente cansino, especialmente en la literatura fantástica y épica, en la mitología y en la política: el del bien contra el mal es el más conocido, pero también están el de la luz contra la oscuridad, el del orden contra el caos, el de la derecha contra la izquierda (si eso significa ya algo), el del progresismo contra el liberalismo (si eso significa ya algo), y otros más tangenciales.

Ninguno tiene verdadera sustancia, mucho menos en un mundo tan complejo como el real, pero estas interpretaciones tan simples siempre despiertan en nosotros un interés especial, quizás por nuestra memoria genética… En cualquier caso, hay uno que a mí me parece el más cercano a una verdad, si existiera tal cosa.

Lo digo por la entropía, precisamente una medida matemática del caos (en el sentido de desorden) y que está en la raíz de toda la física moderna. Todos sabemos que la física predice (o teoriza) que la entropía siempre crece en el universo.

Que el desorden siempre crezca, globalmente, despierta el mismo tipo de interés en nosotros que los antiguos dioses del dualismo: puede asimilarse a un principio o dios poderosísimo de cuyo poder nadie puede escapar, que alcanza instantáneamente todos los rincones del universo, y que no puede hacerse desaparecer.

El dios opuesto a éste, el orden, es miope: sólo es capaz de existir en entornos diminutos respecto al tamaño total del universo. Esto es porque el caos permite en su seno porciones de realidad en las que el orden crezca, en las que el desorden pierda poder, siempre que sea a costa de ganarlo en otro lugar. De esa manera, el mapa del desorden total del universo sería irregular, y aunque el poder global del dios entropía sea inimaginable e inigualable, el poder local del dios orden siempre tendría una oportunidad de crecer.

En el mundo que conocemos todo ser vivo es un avatar del dios orden: para mantenernos con vida expulsamos entropía de nuestras entrañas, aumentando así la del exterior que nos rodea. El orden absorbido puede ser modelado y encauzado a través del tiempo para desenvolvernos. Cualquier ser vivo, por minúsculo que sea, hace esto continuamente.

Pero hay unos seres vivos especiales, que se llamaron a sí mismos humanos, que en algún momento no se conformaron con moldear el orden sobre sí mismos y aprendieron a canalizarlo hacia fuera de manera masiva. De esa forma no sólo supieron sobrevivir, sino que también crearon lugares de orden que no eran ellos mismos, y que por lo común pasaban a obedecerles o dependían de su auxilio para mantenerse en pie. Los seres humanos adquirieron poderes maravillosos: podían poner nombres a las cosas que creaban, y hacer que les obedecieran; incluso le pusieron nombre al dios entropía y pensaban una y otra vez en robarle aún más poder.

Sin embargo, en todas las épocas y lugares hay seres humanos que no aprenden correctamente que todo su poder viene del esfuerzo y del sacrificio, al igual que los animales sobreviven con esfuerzo y sacrificio (aunque la vida humana sea mucho más luminosa cuando lo aprenden), y que vencer a la entropía constantemente requiere luchar constantemente contra el dios enemigo. Los seres humanos que no entienden esto se cansan, y dejan de luchar. Algunos incluso comienzan a emplear sus energías en distribuir uniformemente la entropía a su alrededor, es decir, se ponen del lado del dios que deberían combatir por ser lo que son.

Estos seres humanos perdidos encuentran que destruir es siempre infinitamente más fácil que construir (puesto que el poder del dios entropía es inmenso), y una vez que entran en el camino oscuro es difícil que salgan, porque el lado oscuro es poderoso y fácil, y por tanto atractivo e irresistible cuando se contempla durante demasiado tiempo.

Lo que no se paran a pensar es que cuando pierdan suficiente vida dotando de entropía a su entorno, destruyendo lo que otros forman, llegará un momento en que el dios entropía comenzará a comerles por dentro, porque es un dios insaciable, y entonces comenzarán a morir, y no por haberse buscado tan poderoso aliado conseguirán escapar de la destrucción de sí mismos, como tampoco pueden hacerlo sus hermanos del lado de la luz.

Porque el comienzo y el fin es el mismo para todos. Sólo el camino recorrido puede suponer alguna diferencia.

Lamentablemente para los aliados del orden, el significado que pueda tener el camino no es apreciado por demasiada gente.

Publicado el 29/ 12/ 2008 En: Utilidades

Bloc de notas electrónico

Vengo estos días probando el bloc de notas digital Digimemo A502, y la verdad es que es una chulada :-)
Se trata de un soporte de plástico sobre el que puedes poner hojas de papel o cuadernos A4 (hasta un grosor de 1.4 cm). Escribes sobre las hojas con un bolígrafo especial que, además de tinta, traza su posición sobre el cuaderno electrónicamente, de manera que el soporte va registrando lo que escribes. También lo puedes usar sin tinta.
Después de probarlo están bastante claras sus ventajas:

  • Puedes escribir off-line, sin estar enchufado al ordenador. Tiene una memoria interna de 32MB que puede almacenar bastantes páginas A4, incluso si están muy densamente escritas (una página escrita de manera normal me ocupa alrededor de 100KB). También puedes seguir escribiendo sobre una página ya escrita antes, después de haberlo apagado: almacena las distintas sesiones de cada página en lo que llama layers.
  • Se alimenta de pilas normales (AAA el soporte y una pila botón el lápiz), lo que prefiero mil veces a que tuviera batería recargable (que cuando se mueren se acabó lo que se daba) o a que se alimentara de USB (con lo que tendría que estar conectado permanentemente). Además, duran bastante según el fabricante: del orden de 80 horas.
  • En cualquier momento se conecta al PC por USB y te puedes descargar las páginas escritas, que son archivos con extensión DHW que guardan la información en formato vectorial. Tanto en Ubuntu como en Windows se puede acceder a esos ficheros sin software adicional, como si fuera un pendrive. En Ubuntu se pueden convertir a Postcript o PDF con un script de PERL bastante sencillito. En Windows te viene un software para lo mismo.
  • La precisión y resolución temporal del muestreo del lápiz son óptimas: escribiendo bastante rápido no pierde nada, y los trazos resultantes son totalmente fieles al original (creo que usa un muestreo de 50Hz, lo que teniendo en cuenta que escribiendo rápido puede uno trazar dos letras por segundo aprox. da para 25 puntos de muestra por letra).

Tiene algunas peguillas, eso sí, pero no tan importantes como para dejar de usarlo:

  • Genera un fichero DHW por página, con lo que las conversiones a PDF, al menos en Ubuntu, son un pelín latazo si hay muchas páginas. Bueno, siempre puede uno hacerse un script para hacerlas todas de golpe :-)
  • No registra la presión del lápiz, así que no sirve mucho para dibujo artístico. Sí sirve para trazar bocetos simples.
  • No permite cambiar el color del lápiz, aunque el formato DHW puede contener trazos de hasta cuatro colores distintos (el sistema no aprovecha esto). Se podría retocar el script de PERL para volcar a PDF en otro color (por defecto es negro), como azul, rojo o verde.
  • Todavía no he visto cómo usarlo en Ubuntu como tableta gráfica, aunque no me preocupa mucho dado que no es sensible a la presión. Pero estaría curioso.

En fin, que estoy muy satisfecho del gadgetito. Me va a venir muy bien para reducir la pila de papeles que genero de vez en cuando, cuando me da la racha de elucubrar :-)

Publicado el 28/ 12/ 2008 En: Notas técnicas

Dos libros técnicos

Para mantener el eclecticismo de este blog: una nota rápida para que no se me olvide cuando realmente me haga falta. Un libro en el que veo los conocimientos de electrónica analógica involucrados en el conexionado de circuitería digital integrada (Mark Balch (2003), “Complete Digital Design: A Comprehensive Guide to Digital Electronics and Computer System Architecture” - Parte 3, McGraw-Hill), y otro que explica bastante claramente el control no lineal, aplicado a procesos pero también válido en general (K.M. Hangos, J. Bokor, G. Szederkényi (2004), “Analysis and Control of Nonlinear Process Systems”, Springer).